BEIJING, 5 jun (Xinhua) -- La policía en el Tíbet anunció que  ha detenido a 16 monjes budistas y que está buscando a otros tres  que se encuentran presuntamente involucrados en tres ataques  separatistas, así como su confabulación. 

     Según el Departamento de Seguridad Pública de la regional  autónoma del Tíbet, los tres atentados ocurrieron en el distrito  de Mangkam, oriental prefectura de Qamdo, en el Tíbet.  

     El primer caso involucró a Chogyal y Tenphel y otros tres  monjes del Monasterio Wese, quienes conspiraron para hacer  explotar los principales establecimientos del distrito el 3 de  abril.  

     A las 23:25 horas del 5 de abril, Tenphel y otros tres monjes  intentaron dinamitar un transformador en el poblado de Gartog  usando explosivos, detonatores y mechas ofrecidas por Chogyal,  indicó el vocero.  

     La policía local detuvo a los cinco monjes el 13 de mayo.  

     El 7 de abril, Tashi Tsering y otros tres monjes intentaron  detonar una estación de combustible y un punto de servicio de  policía en Gartog, a las 21:00 horas, pero fallaron. Al otro día,  Tashi Tsering detonó una bomba al pasar una estación de policía  armada. La policía lo detuvo el 12 de mayo y está buscando a sus  tres cómplices.  

     El tercer caso tuvo lugar el 15 de abril. Tengpa Gyatso y Gyapa Dondrup instaron a cuatro monjes dinamitar una casa de un  residente local. La policía detuvo a los monjes, que fueron  acusados de implicación el 12 de mayo.  

     Según la policía local, todos los sospechosos han confesado sus crímenes, declarando que habían ido escuchando la radio extranjera durante largo tiempo y que estaban siguiendo la propaganda  separatista del Dalai Lama. 

     Ellos dijeron que los disturbios del 14 de marzo los habían  inspirado.  

     "Los budistas deben creer en la clemencia. Los verdaderos  budistas deben aprender de memoria los manuscritos budistas, amar  a su país y su religión, adherirse a la ley, y traer felicidad al  pueblo. Ellos no deben involucrarse en la cruel matanza y el  sabotaje", sostuvo Dainzin Chilai, vicepresidente de la Asociación Budista de China y vicepresidente de la Conferencia Consultiva  Política del Pueblo (órgano asesor) de la región autónoma del  Tíbet. 

     Los disturbios del 14 de marzo terminaron con la muerte de 18  civiles inocentes y de un policía.  

     Además, dejaron a otros 382 ciudadanos y 241 policías heridos,  así como empresas saqueadas y residencias, tiendas y vehículos  encendiados. Fin