WASHINGTON, 3 jun (Xinhua) -- Altos cargos de
Estados Unidos e Israel reiteraron el martes su llamamiento a ejercer una
mayor presión internacional contra Irán.
"Nuestros socios en Europa y otros lugares necesitan
aprovechar mejor los puntos vulnerables de Irán e imponer mayores costes al
régimen desde el punto de vista económico, financiero, político y
diplomático", destacó la secretaria estadounidense de Estado,
Condoleezza Rice, durante una conferencia del Comité de Asuntos
Públicos Israelo-Estadounidense.
"No se debe permitir cruzar el límite nuclear a un
régimen que niega el Holocausto, amenaza y asesina a sus ciudadanos
vecinos y tiene como objetivo destruir a un miembro de las Naciones
Unidas", indicó Rice en referencia a las declaraciones contra Israel
pronunciadas por el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.
La diplomática citó la insistencia de Irán a
mantener su derecho nuclear, y añadió que no existe motivo alguno para
hablar con el Gobierno de Irán "mientras continúan acercándose a las
armas nucleares".
La verdadera diplomacia "no es un sinónimo de
conversar", sino que debe estar acompañada de tácticas de presión, anotó
Rice.
A pesar de su negativa a reunirse con Irán para
abordar la cuestión nuclear, Washington desmintió las especulaciones
acerca de la posibilidad de que Estados Unidos recurra a acciones
militares contra Irán, y afirmó que está dispuesto a hablar con
la república islámica para mejorar la seguridad en Irak.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, de visita
en esta capital, destacó durante la conferencia que "Israel no tolerará
la posibilidad de un Irán con armas nucleares, y tampoco debería
permitirlo ningún otro país del mundo".
"La amenaza iraní ha de ser detenida por todos los
medios posibles. Las sanciones económicas y políticas contra Irán, si
bien son importantes, no son más que el primer paso y deben ser
incrementadas de forma notable", aseveró Olmert.
Estados Unidos, Israel y otras naciones occidentales
temen que Teherán esté intentando construir armamento nuclear, aunque Irán
insiste en que su programa atómico es de naturaleza
exclusivamente pacífica.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha
adoptado una serie de sanciones contra Teherán por su programa nuclear
desde diciembre de 2006. Fin