KAMPALA, 24 may (Xinhua) -- Uganda y Etiopía
desmintieron el sábado las acusaciones que responsabilizan a las tropas de
ambos ejércitos destacadas en Somalia de haber vendido armas a los
insurgentes de este último país.
Un grupo de expertos de la ONU acusó esta semana a
oficiales ugandeses que trabajan con las fuerzas de paz de la Unión
Africana, junto con efectivos etiopíes y somalíes, de haber vendido
armamento a los rebeldes de Somalia, en contra del embargo de armas
de 1992.
El panel de la ONU ha estado en Somalia estudiando
el embargo de armas impuesto sobre el país en 1992 después de que la
nación africana se viera hundida en la anarquía tras la destitución del
mando castrense Mohamed Siad Barre.
El Ministerio de Exteriores de Etiopía también negó
las acusaciones, y destacó que sus tropas han estado trabajando para
evitar el robo de armas.
"Las acusaciones de que las tropas etíopes han
estado suministrando armas al [grupo insurgente islamista] Shabab
carecen de fundamento", señaló el ministerio en un comunicado.
Las tropas etíopes han desempeñado un importante
papel en la prevención del robo de armamento y municiones en los últimos
meses, añadió.
El portavoz del ejército ugandés también rechazó con
firmeza las acusaciones, de las que afirmó que son "ridículas", ya que
los soldados no van a vender armas a "aquellos que les disparan".
Etiopía desplegó a miles de soldados en Somalia a
finales de 2006 para asistir al gobierno de este país a derrocar al
movimiento islámico somalí "Cortes Islámicas".
Uganda cuenta en la actualidad con 1.600 soldados en
Mogadiscio, capital de Somalia. Fin