BOGOTA, 23 may (Xinhua) -- Legisladores, periodistas
y ciudadanos extranjeros acusados por la Fiscalía colombiana de vínculos
con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), negaron hoy la
presunción del ente investigador.
A través de un correo electrónico enviado por el
estadounidense James Jones a una emisora colombiana, éste expresó su
rechazo a la orden de investigación en su contra alegando que su trabajo
tuvo el aval de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Jones fue acusado ayer de mantener nexos con las
FARC, junto a dos ecuatorianos de la Asamblea Constituyente de Ecuador, un
venezolano, tres legisladores opositores, un ex asesor de paz y una
directora de ONG.
"He tenido una relación cordial con las FARC desde
un comienzo, cuando fui asesor antidrogas de la ONU para los Andes a
finales de los años 90 y trabajaba en el despeje (proceso de paz)",
comentó Jones.
"Continuó cuando me fue entregada una beca de dos
años por la Fundación MacArthur para investigar el impacto de la
asistencia norteamericana a Colombia, por medio del Plan Colombia en el
conflicto armado y en el control de drogas", explicó el periodista.
El venezolano Almikar Figueroa, presidente alterno
del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), indicó que nunca tuvo contacto
con las FARC y calificó las acusaciones como una patraña del gobierno
colombiano para evadir el conflicto político interno.
"Es que, de hecho, no sé manejar una computadora",
dijo el venezolano recordando que las acusaciones están fundadas en
información encontrada en las computadoras decomisadas a los
rebeldes.
El fiscal general, Mario Iguarán, manifestó que, de
ser necesario, el gobierno está dispuesto a hacer uso de los convenios de
extradición con los países para pedir que los extranjeros implicados
enfrenten la justicia colombiana.
"Al parecer (Jones) era como el vínculo del ex jefe
rebelde 'Raúl Reyes' para costear la defensa de alias 'Sonia' y alias
'Simón Trinidad'", dijo Iguarán sobre el periodista norteamericano.
En tanto, el ex asesor de paz Lázaro Viveros
manifestó su tranquilidad por cuanto sus acercamientos con los
ultraizquierdistas son de público conocimiento y por fines
humanitarios.
"Tengo total tranquilidad de conciencia, mis
contactos con las FARC siempre fueron enfocados a buscar la paz y la
liberación de los secuestrados", manifestó Viveros.
La senadora Piedad Córdoba coincidió con Viveros
pero agregó que con el caso, que recibe el nombre de "FARC política", el
ejecutivo busca crear una cortina de humo que desvíe la atención de
escándalos que involucran a altos funcionarios.
Alvaro Restrepo, esposo de la congresista Gloria
Ramírez del opositor Polo Democrático Alternativo (PDA) también acusada,
dijo por su parte que su esposa se destaca por trabajar pensando en
favorecer a las comunidades y no a grupos ilegales.
"Ella no ha tenido vínculos con movimientos
irregulares ni subversivos, ha trabajado con las comunidades, por una
salida humanitaria al conflicto", aseguró.
En Colombia también se investigan los vínculos del
gobierno de Alvaro Uribe con grupos ultraderechistas así como los
cuestionamientos sobre la legalidad de la votación del acto
legislativo que permitió la reelección presidencial en 2006. Fin