ISLAMABAD, 16 may (Xinhua) -- Nueve ministros del la
Liga Musulmana de Pakistán (PML-N) presentaron su renuncia después de
que los dos grupos que componen la coalición gubernamental
fracasaran en sus negociaciones para solventar la cuestión de los
jueces depuestos el año pasado por el presidente Pervez Musharraf.
En sus primeras declaraciones públicas acerca de las
diferencias en la coalición, el copresidente del Partido Popular de
Pakistán (PPP), Asif Ali Zardari, expresó el miércoles su deseo de que el
presidente de la PML-N, Nawaz Sharif, continúe formando parte del
Gobierno, al tiempo que manifestó su compromiso para restituir a los
jueces y continuar las negociaciones.
A pesar de los esfuerzos de Zardari para salvar el
gobierno de coalición, los analistas coinciden en que no será fácil zanjar
la crisis.
DIFERENCIAS FUNDAMENTALES
Sharif anunció el lunes en una rueda de prensa en
Islamabad que la PML-N abandonaría el Gobierno de coalición debido al
incumplimiento del PPP de restituir en sus cargos a los magistrados
depuestos.
De acuerdo con una declaración conjunta divulgada
por ambas formaciones políticas el 9 de marzo, los jueces, destituidos
durante el estado de emergencia declarado en el país el pasado 3 de
noviembre, volverían a sus puestos en un plazo de 30 días tras la
formación del nuevo Ejecutivo.
Sin embargo, los dos partidos políticos de la
coalición gubernamental no han logrado dirimir sus diferencias a pesar de
la celebración de negociaciones en Dubai, Pakistán y Londres desde
finales de abril.
La disputa no ha podido ser zanjada debido a que
ambos grupos persiguen garantizar sus propios intereses, según los
analistas.
Desde el 3 de noviembre Pakistán promulgó una Orden
Constitucional Provisional y una Ordenanza de Reconciliación
Nacional que otorgaban la amnistía a aquellos políticos que se
enfrentaban a acusaciones en un margen de tiempo concreto.
Zardari, el viudo y sucesor político de la asesinada
ex primera ministra Benazir Bhutto, fue uno de los beneficiados por la
ordenanza de reconciliación, añadieron los analistas.
El PPP teme que la orden constitucional y la
ordenanza de reconciliación sean invalidadas si los jueces recuperan su
puesto, mientras la PML-N insiste en el despido de los magistrados
nombrados después del 3 de noviembre y en una pronta restitución de
aquellos que fueron depuestos.
CRISIS LATENTE
El se ha estado preparando PPP para la posible
salida de la PML- N de la coalición gobernante, según analistas.
Zardari no confirmó si las renuncias de los
ministros serían o no aceptadas, pero con una mayoría en el Parlamento e
incluso sin el partido de Sharif, el PPP puede incluir otros grupos
políticos en su gabinete.
El Movimiento de Muttahida Qaumi manifestó el lunes
su intención de participar en la cualición si la PML-N decide
abandonar el Gobierno.
OPORTUNIDAD PARA LAS NEGOCIACIONES
A pesar de sus diferencias, tanto el PPP como la
PML-N acordaron mantener la integridad de la coalición gobernante,
premisa que consideran indispensable para la estabilidad y el
proceso democrático de Pakistán.
En este sentido, Sharif aclaró el lunes que su
partido abandona el gabinete, no la coalición gobernante.
"La PML-N no se unirá a la oposición por el
momento", añadió Sharif.
El primer ministro, Yousaf Taza Gilani, también
instó el martes a salvar el Gobierno, después de apuntar que no aceptaría
las renuncias.
Aún existe la posibilidad de continuar negociando,
especialmente después de que ambas formaciones hayan manifestado su
disposición a cooperar a tenor de esta cuestión.
Zardari subrayó que no tiene intención de romper con
su socio de coalición y anotó que continuará trabajando con Sharif a pesar
de las diferencias. Fin