BEIJING, 13 may (Xinhua) -- El presidente de China, Hu Jintao, y  su homólogo de Estados Unidos, George W. Bush, sostuvieron una  conversación telefónica hoy, durante la cual discutieron el reciente  terremoto en el suroeste de China, las relaciones bilaterales y el  Tíbet. 

     Bush expresó las más sentidas condolencias de Estados Unidos por  el terremoto en la provincia de Sichuan y su solidaridad con el  pueblo chino, y dijo que desea proporcionar cualquier asistencia que  sea posible para aliviar el desastre. 

     Hu agradeció a Bush y dijo que el pueblo chino está profundamente  entristecido por la pérdida de vidas de sus compatriotas a causa del  potente terremoto. 

     El gobierno chino no escatima ningún esfuerzo en la ayuda por  desastre, en el rescate de heridos, en el arreglo apropiado de la  vida diaria de la gente de las áreas afectadas para que el orden  social pueda restablecerse tan pronto como sea posible, dijo Hu. 

     Un terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter ocurrió en el  distrito de Wenchuan, a 159 kilómetros al noroeste de Chengdu,  capital de la provincia de Sichuan, a las 2:28 p.m. hora local (0628  GMT) del lunes. Hasta el momento, ha causado miles de muertes en  ocho provincias afectadas. 

     Hu dijo que con los esfuerzos conjuntos de ambas partes las  relaciones chino-estadounidenses han avanzado continuamente en los  años recientes. 

     Los líderes de los dos países y funcionarios de otros niveles han  llevado a cabo visitas frecuentes, en tanto que se ha logrado  progreso en los intercambios y cooperación en diversas áreas, agregó.  

     Hu expresó el deseo de que la cuarta ronda de diálogo económico  estratégico China-Estados Unidos el mes próximo en Washington  produzca resultados positivos. 

     "Deseo, junto con el presidente Bush, hacer que las relaciones  constructivas y cooperativas China-Estados Unidos se desarrollen en  una forma continua, sana y estable", afirmó. 

     Hu también describió la postura de China sobre la cuestión del  Tíbet. El dijo que la cuestión del Tíbet es un asunto interno de  China y que afecta los sentimientos de los chinos. 

     Esperamos que la parte estadounidense aborde los asuntos  relacionados con una actitud objetiva y justa y en una forma cauta y  apropiada, y entienda y apoye la postura justificada de China,  agregó Hu. 

     Hu y Bush también expresaron sus expectativas sobre sus reuniones  en el diálogo entre el G8 y algunos países en desarrollo en Hokkaido,  Japón, en julio, así como durante los Juegos Olímpicos de Beijing  en agosto. Fin