QUITO, 11 may (Xinhua) -- El presidente de Ecuador,
Rafael Correa, viajó hoy domingo a Europa para realizar visitas oficiales
a España, Bélgica y Francia, donde hablará sobre los rehenes de la
guerrilla colombiana y la crisis diplomática entre su país y
Colombia.
Correra partió del aeropuerto "Mariscal Sucre" de
Quito, acompañado por los ministros de Relaciones Exteriores, María Isabel
Salvador; de Gobierno (Interior), Fernando Bustamante; de Justicia,
Gustavo Jalkh, y de Cultura, Galo Mora; y otros funcionarios de alto
rango.
En la gira de cuatro días por esos tres países,
Correa conversará con el presidente del gobierno español, José Luis
Rodríguez Zapatero, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
Además sostendrá un encuentro con el alto
representante para la Política Exterior y Seguridad Común de la Unión
Europea (UE), Javier Solana.
La gira de Correa por Europa tiene como fin combatir
lo que Ecuador considera una campaña mediática de Colombia en su
contra.
Colombia acusó al mandatario Correa de ser permisivo
con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)
y de promover la puesta en libertad de los rehenes de la guerrilla.
Ecuador rompió el 3 de marzo relaciones diplomáticas
con Colombia, dos días después de la incursión colombiana en territorio
ecuatoriano durante una operación contra la guerrilla.
Tras reunirse con Rodríguez Zapatero, Solana y
Sarkozy, Correa se entrevistará el miércoles con familiares de la política
franco- colombiana Ingrid Betancourt, secuestrada por las FARC desde 2002,
en la Casa de América Latina en la capital francesa.
Hace una semana, el presidente ecuatoriano dijo que
ofrecerá a Sarkozy su ayuda y el territorio ecuatoriano para la puesta en
libertad de Betancourt y otros rehenes de las FARC.
"Cuenten total, incondicional y absolutamente con
nosotros, con Ecuador, para cualquier acción humanitaria que permita la
liberación de los rehenes, incluso si esa liberación tiene que hacerse en
suelo ecuatoriano", sostuvo entonces.
Previamente Correa trató el tema de Betancourt con
el canciller francés Bernard Kouchner en Quito, a quien reiteró su
disposición de colaborar "total e incondicionalmente" en una acción
humanitaria. Fin