JARTUM, 11 may (Xinhua) -- Con la incursión en la
capital de Sudán, Jartum, y los ataques a ésta, un importante movimiento
rebelde de la región occidental sudanesa de Darfur no ha conseguido
nada sino graves pérdidas y la condena unánime de la comunidad
internacional, manifestaron el domingo analistas locales.
Los analistas calificaron la ofensiva que llevó a
cabo el grupo rebelde Movimiento Justicia e Igualdad (MJI) en Omdurman, en
el noreste de Jartum, de "ataque suicida político" y "ofensiva
militar invalorable".
El gobierno sudanés calificó el domingo el ataque
del sábado del grupo rebelde a Jartum como "una operación terrorista con
fines de sabotaje", anunciando que la operación había "terminado".
"Esta operación terrorista con fines de sabotaje fue
planeada por el Chad y ejecutada por Khalil Ibrahim, el líder del
MJI", dijo a los periodistas el ministro de Estado en el Ministerio
de Información y Comunicación sudanés, Kamal Obeid.
Se cree que el MJI cuenta con las fuerzas más
poderosas de entre los más de 20 grupos rebeldes que actúan en la región
sudanesa de Darfur.
El gobierno sudanés anunció al anochecer del sábado
que el ejército y la policía frustraron un intento de los rebeldes del
MJI de infiltrarse en la capital y llevar a cabo actividades de
sabotaje, matando y capturando a varios rebeldes.
Esta era la primera vez que un grupo de rebeldes de
Darfur entraba en Jartum para lanzar ataques desde febrero de 2003,
cuando estallaron los violentos conflictos en la región de
Darfur, cercana al Chad.
El asesor presidencial y presidente de la dirección
del Partido Umma-Colectivo, Sadig a-Madi al-Mahdi, señaló a Xinhua
que este ataque fue "un intento desesperado de agitar la opinión
pública".
"Pero se trata de un ataque suicida político del MJI
que le hará perder el apoyo del pueblo de Darfur", dijo el analista
político sudanés.
Por su parte, el alcalde de Omdurman, Al-Fatih
Az-ddin, indicó que lo que había hecho el MJI fue "una arriesgada ofensiva
militar que nunca podría tener éxito", y añadió que las fuerzas rebeldes
infiltradas en Omdurman fueron totalmente derrotadas.
Kamal Obeid admitió la existencia de una "quinta
flotilla" en Jartum, sin ofrecer más detalles.
La mayoría de analistas coinciden en que la
incursión del MJI no habría sido tan audaz ni arriesgada sin la asistencia
de colaboradores dentro del gobierno de Jartum.
El sábado por la noche, cuando las fuerzas rebeldes
fueron expulsadas por las tropas gubernamentales y la Policía, el MJI
manifestó que continuará combatiendo hasta que el presidente
al- Bashir sea derrocado.
"Estamos en Omdurma, estamos en el norte de Jartum.
No es un asunto que vaya a terminar en unas cuantas horas", dijo un
oficial del MJI a una agencia de noticias occidental, y agregó que
"existe un desequilibrio de poder y de riqueza, y tenemos que
solucionarlo ".
Durante una reunión de emergencia celebrada en la
noche del domingo, el gabinete sudanés escuchó los informes ofrecidos por
los ministros de Defensa y del Interior sobre la ofensiva rebelde.
"El Consejo de Ministros elogió el gran trabajo
profesional realizado por las fuerzas de seguridad armadas así como por la
policía, que condujo a la derrota de las fuerzas rebeldes", destacó
Kamal Obeid.
Dijo que el gabinete ordenó a las autoridades
responsables que recogieran los vehículos y armas utilizados por los
rebeldes en el ataque con objeto de mostrarlos en público para que el
pueblo pueda apreciar la magnitud de la operación rebelde.
"Las bajas y pérdidas materiales están siendo
evaluadas todavía y las estadísticas serán anunciadas tan pronto como sean
completadas", dijo el funcionario sudanés.
Una fuente anónima de las Fuerzas Armadas sudanesas
dijo a Xinhua que más de 60 militantes rebeldes fueron abatidos y
alrededor de 120 fueron capturados durante los combates del sábado en
Omdurman, la puerta de entrada en el norte de la capital sudanesa.
La agencia oficial de noticias SUNA reportó que más
de 300 rebeldes fueron arrestados y 60 vehículos fueron incautados o
destruidos hasta el mediodía de hoy, destacando que el comandante
militar del MJI, Jamal Hassan Jala-Eddin, fue abatido hoy por las
tropas a las afueras de Jartum.
El ejército sudanés anunció que sigue adelante con
la operación de búsqueda del resto de los rebeldes, que podrían estar
escondidos en cualquier lugar, y pidió a los residentes locales que
informen a las autoridades si ven a cualquier posible sospechoso.
La posible asistencia de Chad fue otra razón detrás
de la ofensiva en Jartum del MJI, que hasta ahora había limitado sus
actividades a la región de Darfur, que supone una quinta parte
del territorio de Sudán.
A primera hora del domingo, el presidente sudanés
Omar al- Bashir anunció la ruptura de las relaciones diplomáticas con el
vecino Chad, país al que responsabilizó de la ofensiva lanzada por el
grupo rebelde contra la capital sudanesa.
Pero el gobierno chadiano rechazó la acusación de
que su país estuviera involucrado en la ofensiva del MJI contra
Jartum.
"Chad no tiene nada que ver con esta ofensiva",
declaró el ministro chadiano de Información, Muhammad Hissein, en un
programa de la cadena de televisión Al Yazira de Qatar.
Sin embargo, con el ataque del sábado, el MJI ha
minimizado las posibilidades de volver a negociar con el gobierno bajo las
condiciones exigidas por el grupo rebelde, aunque éste fuera uno de
los objetivos principales que pretendían lograr con el ataque.
El asesor presidencial Mustafa Osman Ismail descartó
cualquier opción de negociar con el MJI después del ataque.
"A partir de hoy día, jamás volvemos a tratar con
este movimiento de otra forma diferente a la que ellos han utilizado
con nosotros", precisó en el programa de Al Yazira.
La comunidad internacional, incluyendo Estados
Unidos, Francia, Gran Bretaña, que han venido criticando de forma vehemente
al gobierno sudanés por el problema de Darfur, ha condenado el
ataque perpetrado el sábado por los rebeldes del MJI contra Jartum. Fin