MANILA, 11 may (Xinhua) -- El Banco Asiático de
Desarrollo (BAD) señaló el viernes que, aunque en Timor Oriental y la
región del Pacífico ya preocupan los elevados precios del petróleo, estos
países todavía están por sentir plenamente la reciente subida de los
precios de los alimentos en el mundo.
En un nuevo estudio titulado "Viviendo con precios
altos", el BAD ha indicado que el retraso entre los niveles de desarrollo
de Asia continental y los otros territorios de ultramar en el
Pacífico proporciona una pequeña ventana de oportunidad para
prepararse ante los elevados precios de los alimentos.
El estudio tiene por objetivo ayudar a los gobiernos
a tratar la subida de precios de los alimentos y combustibles, así como
otros productos. Considera, además, lo que pueden hacer los
gobiernos y socios de desarrollo para aliviar los problemas
generados por la elevación de los precios del crudo en el mundo.
El estudio concluye que los altos precios del
petróleo plantean un mayor desafío a largo plazo en la región de
Asia-Pacífico que el incremento de los precios de los alimentos.
"Una buena política gubernamental puede maximizar
las ganancias de los elevados precios de exportación y minimizar las
pérdidas de los altos precios del petróleo, el arroz y el trigo", dijo el
director general del departamento del Pacífico del BAD, Philip
Erquiaga. "Una política pobre verá oportunidades perdidas y
sumará problemas a los que ya afronta la región del Pacífico".
"Viviendo con precios altos" estima que el reciente
incremento de los precios mundiales puede causar una disminución adicional
de los ingresos del 5 por ciento en algunas naciones del Pacífico
hasta rozar el límite de la pobreza durante 2008.
"El BAD está comprometido a ayudar al Pacífico a
afrontar los retos que se derivan de los elevados precios, en estrecha
colaboración con nuestros socios de desarrollo, en línea con
nuestras ventajas comparativas y disponibilidad de fuentes",
manifestó Erquiaga.
Los efectos de la subida de precios en Timor
Oriental y en las Islas Fiji están preocupando particulamente, revela el
estudio.
El informe de BAD señala que el aumento de la
producción local de alimentos ayudará bastante a reducir los precios de
los alimentos en la región.
Es de lamentar que la agricultura se haya descuidado
en las últimas décadas y recuperarla en algunos países en desarrollo de
la región Asia-Pacífico llevará su tiempo.
El incremento de los precios de los alimentos
destaca la importancia de acabar con el abandono de la economía rural. Las
infraestructuras y los servicios en el medio rural también
necesitarían ser reconstruidos para que la región fortalezca su
resistencia al aumento de los precios de los alimentos, indica el
estudio del BAD.
Apoyar a las zonas rurales también maximizaría los
beneficios de los precios de la recuperación de las plantaciones de
árboles en el mundo. Papua Nueva Guinea, las Islas Salomón y Vanuatu
están identificadas como los principales beneficiarios de la región por
los elevados precios de la copra, el aceite de copra, el cacao y
otros cultivos, indica el estudio del BAD.
Las áreas remotas de la República de las Islas
Marshall y Kiribati también recibirán ciertos beneficios del incremento de
los precios de la copra y el aceite de copra, añadía.
El informe del BAD indica las acciones necesarias
para recuperar la resistencia a los elevados precios del crudo, entre
ellas se encuentran el fomento de la liberación del mercado de
los transportes, particularmente en aquellas áreas apoyadas por el
turismo, aumentar las fuerzas competitivas en lo tocante a la
importación de combustibles, y hacer un mayor uso de las fuentes de
energías alternativas y prácticas energéticas eficientes.
El estudio del BAD también señala que, en el
Pacífico, los impuestos que gravan los combustibles son "un impuesto de
aislamiento", y retirar las excesivas tasas de los combustibles
es parte de la solución. Fin