SANTIAGO, 10 may (Xinhua) -- Las alzas a los
alimentos y los combustibles en Chile representaron una inflación en el
último año de 10,4 por ciento para los más pobres y de 6,6 por ciento para
los más ricos en el país.
En conclusión, la inflación es más alta para los
pobres que para los ricos, dijio el Instituto Libertad y Desarrolo en un
estudio difundido hoy por la prensa.
La inflación general alcanzó 8,3 por ciento en
Chile, donde el 20 por ciento de los más pobres resintió una pérdida del
poder adquisitivo que fue 25 por ciento más alta respecto del ciudadano
promedio.
Chile cerró 2007 con una inflación de 7,8 por
ciento, la cual sobrepasó la meta de 3 por ciento del Banco Central
(BCCH).
Los analistas financieros prevén para el final del
año una inflación de 5 por ciento, que completarán 17 meses consecutivos
con una cifra superior a de la meta oficial.
Los pobres gastan casi la mitad de su salario en
alimentos, los cuales se dispararon 18 por ciento en el último año.
El encarecimiento del trigo y los combustibles elevó
el precio del pan mientras que el arroz duplicó su precio.
Los consumidores en Chile han recibido como buena
noticia que los precios internacionales del trigo registran un descenso.
Ahora el trigo parece haber llegado a su techo en
los precios, puesto que su cotización ha caído en el mercado internacional
desde marzo, lo cual es una buena noticia para los consumidores.
Acorde con el documento, la política del Banco
Central es poco efectiva ante las restricciones de los alimentos y los
bonos de dinero que entrega el gobierno han sido más efectivos para ayudar
a las familias de menos recursos.
"El fenómeno de la inflación es de por sí
regresivo", estima el economista del Instituto Libertad y Desarrollo,
Tomás Flores. "Las personas con más dinero tienen más margen para
manejarse cuando suben los precios", explica. Restringir la comida es más
difícil.
A juicio de Hernán Frigolett, "los pobres podrán
recuperar parte de su ingreso perdido cuando se discuta el reajuste del
salario mínimo, pero de todos modos tendrán que asumir una pérdida porque
no nunca les reajustarán el 10% que específicamente han perdido los
pobres a causa del alza de precios".
La política de los subsidios es la más efectiva en
aliviar la carga de los más pobres porque bajar los impuestos a ciertos
productos es menos eficiente desde el punto de vista de la
focalización de las políticas públicas.
El gobierno entregó un bono de 36 dólares en junio
de 2006 para paliar el alza de las bencinas y otro de 40 dólares este año
para contrarrestar los aumentos de precios. A eso se suman el aumento del
bono de invierno de los pensionados, que era de 74 dólares y este
año fue de 100.
En el marco del programa "Chile Crece Contigo",
también está la ampliación de las salas cunas para los hijos de madres que
trabajan, buscan trabajo o estudian, de los sectores más vulnerables. Las
escuelas se han convertido también en un respaldo para las familias
más pobres, en especial las que tienen hijos porque allí muchos
niños y toman desayuno y almuerzan.
Esta semana, el BCCH indicó que persistirá el
fenómeno inflacionario en el país, que el año pasado repuntó debido a las
alzas en el precio del petróleo y a fuertes heladas que afectaron a
mediados de año a la agricultura.
"Es la coyuntura inflacionaria más compleja que
hayamos enfrentado", señaló su presidente, José de Gregorio, quien admitió
que durante los próximos meses se mantendrán las alzas de precios.
La entidad estimó que la economía chilena mantendrá
este año un moderado crecimiento entre 4,5 y 5,5% y un nivel de inflación
en torno al 4,5%.
También determinó mantener al 6,25% la tasa de
interés interbancaria para frenar la inflación. Fin