BEIJING, 10 may (Xinhua) -- Las ventas de
vehículos de pasajeros en China crecieron un 17,94 por ciento en los primeros
cuatro meses de este año en comparación con el mismo período del año pasado, a
pesar del efecto de las atípicas bajas temperaturas del último invierno, informó
el viernes un grupo relacionado con la industria.
Según la semioficial Asociación de Fabricantes de Automóbiles de
China (AFACh), las ventas llegaron a los 2,46 millones de unidades, entre ellas
1,81 millones de sedanes, 75.500 minifurgonetas, y 141.300 utilitarios.
Sólo en abril se vendieron 604.900 vehículos, 10,83 por ciento
más que un año atrás, pero un 13,65 por ciento menos que en marzo.
Sin embargo, es necesario aclarar que las cifras de marzo fueron
particularmente altas, y se constituyeron en el aumento interanual más abultado
en siete meses, lo que marcó la recuperación de las ventas luego del crudo
invierno.
Las dos empresas mixtas de Volskwagen AG en China, FAW
Volkswagen y Shanghai Volkswagen, se mantuvieron en el tope de lasmás vendedoras
el mes pasado, como lo habían hecho en enero, febrero y marzo.
Shanghai GM, la empresa mixta del fabricante de Detroit con la
Corporación de Industria Automotriz de Shanghai, vendió la terceramayor cantidad
de carros.
Los productores nacionales pusieron en las calles 463.100
sedanes en los primeros cuatro meses, cifra que supuso un 25,46 por ciento del
total en ese segmento.
Los carros de pasajeros constituyeron más del 70 por ciento de
todos los vehículos motorizados vendidos en el país.
La AFACh predijo que este año las ventas de vehículos
motorizados excederían los 10 millones de unidades, lo que representaría un
crecimiento anual del 14 por ciento.
China, el segundo mercado de automóviles más grande del mundo,
produjo el año pasado 8,88 millones de carros, de los cuales 8,79 millones
fueron vendidos.
Las ventas del sector han registrado un crecimiento de dos
dígitos desde comienzos de año, en contraste con la desaceleraciónde las
transacciones en la mayoría de los países, como resultado de la evolutiva crisis
global de créditos hipotecarios y los crecientes precios de la
energía.