
LIMA, 9 may (Xinhua) -- La
situación política en Bolivia toma un nuevo giro con la decisión del
presidente Evo Morales de promulgar un referendo revocatorio aprobado en
la víspera por el Senado.
En medio de una crisis política, agravada por la
consulta sobre el estatuto autonómico del departamento de Santa Cruz
(este) celebrado el 4 de mayo pasado, Morales someterá su mandato a un
referendo revocatorio para que sea el pueblo el que decida si sigue
o no en el poder.

La consulta debe llevarse a cabo en un plazo de 90
días a partir de la promulgación de la ley, y en ella debe ponerse a
consideración de la ciudadanía los cargos de presidente, del primer
vicepresidente y los nueve prefectos (gobernadores) de otros tantos
departamentos.
A pocas horas de retonar a La Paz, sede
administrativa boliviana, procedente de Nicaragua donde asistió a la
Cumbre Alimentaria, Morales saludó la decisión del Senado (tomada el mismo
jueves) de aprobar la Ley de Revocatoria del Mandato Popular.
"La Ley de Revocatoria de Mandato Popular devolverá
al pueblo boliviano la facultad de pronunciarse por el proceso de cambio y
justicia (que lleva adelante el oficialista Movimiento Al
Socialismo- MAS) o por el retorno al pasado", indicó.
El mandatario hizo alusión a que durante su gobierno
se han "renacionalizado" los recursos naturales y se ha alentado una mejor
distribución de la riqueza y la inclusión social.
"Hemos recibido con enorme satisfacción la
aprobación del Senado para el referéndum revocatorio del mandato del
presidente, vicepresidente y prefectos de los nueve departamentos",
añadió, asegurando que se someterá al veredicto de la ciudadanía.
Morales, acompañado por el pleno de su gabinete
ministerial en La Paz, señaló que con ese referendo se profundizará la
democracia y el pueblo decidirá, con su voto, si su gobierno está
cumpliendo con el país.
El 5 de diciembre de 2007, fue el presidente Morales
quien propuso a todos los prefectos del país someter a un referéndum
revocatorio el mandato del presidente y de los nueve prefectos del
país, a fin de dar una solución pacífica a la tensión política entre
el oficialismo y la oposición.
El jefe de Estado dijo entonces que la decisión fue
asumida para dar al pueblo la palabra definitiva si está con el proceso de
cambio o prefiere la vigencia del sistema neoliberal.
"Quiero plantearles y les propongo a los prefectos
conservadores y no conservadores, a los nueve prefectos del país,
someternos juntos a un referéndum revocatorio, que el pueblo diga si está
con el cambio o no está con el cambio", planteó esa vez Morales.
Luego de varios días de debate, la Cámara de
Diputados aprobó el 15 de diciembre de 2007 el proyecto de Ley de
Referéndum Revocatorio de Mandato Popular y lo remitió a la Cámara Alta,
instancia que la aprobó ayer, 8 de mayo.
Morales insistió en destacar esa decisión de la
Cámara Alta, después de cinco meses de haber sido presentado para su
consideración.
"Esta es una forma de cómo profundizar la democracia
en nuestro país, si bien los políticos no podemos acordar fácilmente, que
mejor que el pueblo decida el destino del país, el destino del presidente,
del vicepresidente y el destino de los prefectos", aseguró el
mandatario en un mensaje a la nación.
Aseguró que aceptar el referéndum revocatorio de
mandato responde a preservar la unidad e integridad del país, el respeto a
la legalidad, el respeto al Estado de Derecho y sobre todo el respeto
al Legislativo.
Explicó que la ley fue trabajada para que en Bolivia
se profundice la democracia, para que a través de las urnas se defina
el futuro del país en el marco de la constitucionalidad y las normas
vigentes en el país.
"Siempre hemos dicho sí a las urnas y no a las
armas", dijo el gobernante.
"Nuestra posición de someternos al pueblo es
democrática para que el soberano diga quién sirve o quién no sirve para
gobernar y para servir al pueblo boliviano", agregó.
"He quedado muy satisfecho, muy conforme con esta
aprobación, y yo estoy esperando y he esperado hasta este momento para que
el Senado, lo que sancionó, me lo envíe para promulgarlo rápidamente y
de esta manera ir al referendo", indicó.
Morales se dirigió al pueblo boliviano y a la
comunidad internacional afirmando que su gobierno es respetuoso de la
legalidad y de las decisiones asumidas por el Congreso.
De acuerdo con analistas, la celebración de
referendo revocatorio plantea dudas sobre si se llevarán a cabo las
consultas autonómicas previstas para junio en los departamentos de Beni,
Pando y Tarija, lo que genera nuevas interrogantes sobre el futuro
político del país.
La Ley de Referéndum Revocatorio de Mandato Popular
establece que para revocar los mandatos hace falta que el "no" a su
continuidad supere el porcentaje de apoyo obtenido en las elecciones
nacionales y departamentales de 2005.
Evo Morales fue elegido presidente de Bolivia con el
53,4 por ciento de los votos.
En caso de que los bolivianos decidan revocar a su
presidente, Morales deberá convocar a elecciones generales en un plazo de
tres a seis meses. Fin