MEXICO, 9 may (Xinhua) -- El gobierno conservador de
México expresó hoy su disposición a un diálogo con un activo grupo
guerrillero que le ofreció una tregua a cambio de conversaciones
para aclarar el paradero de dos rebeldes desaparecidos.
La Secretaría (ministerio) de Gobernación dijo que
el inicio de conversaciones con el Ejército Popular Revolucionario (EPR)
contribuirá a eliminar la desconfianza mutua, aunque no se
compromete a lograr la aparición con vida de los dos insurgentes.
En 2007, el EPR destruyó con explosivos media docena
de tuberías de gas y petróleo que no causaron víctimas pero sí daños que
paralizaron el suministro de combustible y paralizaron a miles de
empresas en el centro de México.
El EPR dijo que los atentados fueron en demandaba
para que el gobierno pusiera en libertad a dos rebeldes que desaparecieron
el 25 de mayo de 2007 en el conflictivo estado de Oaxaca, sur de
México.
El gobierno aseguró que ambos militantes
desaparecidos del EPR (Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz) no
fueron capturados por fuerzas federales mientras que las autoridades de
Oaxaca aseguran lo mismo.
El grupo guerrillero consideró "grosera, alevosa y
tramposa" la primera respuesta del gobierno al ofrecimiento inicial de una
tregua, no el fin de la lucha armada.
La Secretaría de Gobernación aseguró este viernes
que el diálogo "puede además contribuir a establecer principios de
entendimiento entre el gobierno y el llamado Ejército Popular
Revolucionario".
Gobernación dijo que los contactos preliminares
contribuirán a la construcción de la confianza recíproca para un "diálogo
que resulte en la solución de las diferencias (entre las partes) por la
vía de las instituciones".
En un intento para tranquilizar a los sectores de
poder (político y económico) en México, el gobierno afirmó que no
renunciará a sus obligaciones constitucionales ni violará la ley si
entabla un diálogo con el EPR.
Hasta el momento, el gobierno conservador del
mandatario Felipe Calderón se ha abstenido de llamar "terrorista" al EPR,
aunque lo ha hecho indirectamente a través de periodistas afines al
poder.
El EPR es un grupo guerrillero que ha sido acativo
durante décadas en los estados de Guerrero y Oaxaca, los más pobres del
país.
Los atentados con bomba del año pasado contra
tuberías de la estatal Petróleos Mexicanos en los estados de Guanajuato y
San Luis Potosí mostraron que el EPR amplió su capacidad y envergadura de
sus operaciones.
El EPR propuso que el escritor Carlos Montemayor, el
periodista Miguel Angel Granados Chapa, el obispo emérito Samuel Ruiz, la
senadora izquierdista Rosario Ibarra y el antropólogo Gilberto López
Rivas fueran mediadores en un diálogo pendular.
El gobierno rechazó que el diálogo fuera pendular,
demandó que fuera directo y que los mediadores propuestos por el EPR solo
cumplieran el papel de "testigos sociales" en las conversaciaones.
El EPR rechazó esta contrapropuesta.
Después de que el gobierno anunciara su nueva
disposición al diálogo, las personalidades propuestas por el EPR como
intermediarios anunciaron este viernes que se constituyeron en la
llamada Comisión de Mediación.
En un comunicado dirigido al Ejército Popular
Revolucionario (EPR) , las personalidades dijeron que buscarán lo más
pronto posible una reunión con el secretario (ministro) de Gobernación,
Juan Damilo Mouriño.
El portavoz de la Cómision de Mediación, Carlos
Montemayor, dijo que el EPR se comprometió a suspender sus acciones
armadas mientras dure el diálogo.
El gobierno de Calderón libra batallas en varios
frentes: en el económico no logra un despegue del país y en el político
afronta a una persistente izquierda que lo desconoce y lo acusa de fraude
electoral en 2006.
El gobierno también afronta presiones internas y
externas para que siente las bases de la privatización del petróleo y
declaró la guerra al narcotráfico, el cual también pasó a la ofensiva como
lo muestran los recientes asesinatos de altos jefes policiales en
México. Fin