BEIJING, 8 may (Xinhua) -- La capital china está en
capacidad de garantizar la seguridad alimentaria para los atletas y el
público que asistirán a los Juegos Olímpicos Beijing 2008, dijo hoy
un funcionario del gobierno de la ciudad.
"Beijing ha establecido un mecanismo de control de
seguridad alimentaria que cubre todo el proceso, desde la producción hasta
la mesa, para certificar que los alimentos que se consumirán durante
la Olimpíada son completamente confiables", dijo Ma Lin, director de la
Comisión Municipal de Ciencia y Tecnología de Beijing.
Ma dijo que desde 2002 la ciudad ha establecido 25
estándares locales de seguridad alimentaria, y ha elegido nueve granjas en
sus afueras como proveedoras certificadas de los más importantes
productos, como carnes y vegetales, para los Juegos.
La comida olímpica producida en otras ciudades y
regiones es inspeccionada con base en esos mismos estándares,
agregó.
Así mismo, dijo, ha sido diseñado un sistema de
seguimiento para el transporte de los alimentos que serán servidos en la
ciudad, y especialmente en las sedes olímpicas.
Según reportes anteriores, el sistema incluye
códigos de barras que hacen las veces de "tarjetas de identidad" para
vegetales y ganado. Los citados códigos permitirán a las autoridades y al
público obtener información sobre el área y la fecha en los que
fueron producidos los víveres, el proveedor, la marca, y el origen de
las semillas, utilizando los escáners de los supermercados, por vía
telefónica, y a través de Internet y de mensajes de texto.
"Probamos el sistema de seguimiento de alimentos en
los Olímpicos Especiales que tuvieron lugar en Shanghai a mediados
del año pasado, y funcionó a la perfección", dijo Ma.
Adicionalmente, China hizo público el nuevo borrador
de su ley de seguridad alimentaria, la cual establece castigos que van
desde multas hasta cadena perpetua para los productores de alimentos
que no reúnan las debidas condiciones de sanidad, a fin de que la
ciudadanía exprese sus opiniones respecto de la misma.
Dentro de las multas que considera la
nueva legislación también se cuentan la confiscación de los ingresos de
quienes produzcan alimentos que representen riesgos para la salud, así como
la revocatoria de sus certificados de producción.