
MOSCU, 7 may (Xinhua) --
Dmitry Medvedev juró el miércoles su cargo de nuevo presidente de Rusia,
sucediendo a su mentor Vladimir Putin dos meses después de una abrumadora
victoria en las elecciones a la presidencia del país.
El mandato de ocho años de Putin estuvo
caracterizado por un gran crecimiento de la economía y la estabilidad
política interna, y se espera que Medvedev continúe con las políticas de su
predecesor. Sin embargo, el nuevo presidente, de 42 años de edad,
tendrá que hacer frente a muchos nuevos problemas y retos,
afirman los analistas.
CONTINUIDAD DE LA POLITICA
En su discurso de investidura, durante la ceremonia
de juramento de cargo en la Sala San Andrés del Palacio del Kremlin,
Medvedev elogió las contribuciones de Putin durante sus dos mandatos
en el cargo, y prometió seguir adelante con las políticas de éste, que han
"sentado las bases para el desarrollo a largo plazo, para décadas de
desarrollo libre y estable."
"Esta oportunidad única es algo que debemos
aprovechar al máximo, para que Rusia se convierta en uno de los mejores
países del mundo. Esta es nuestra estrategia y nuestra línea de acción
para los próximos años," afirmó Medvedev, quien anteriormente fue
profesor de leyes y viceprimer ministro.
"Creo que mi tarea principal será proteger y
desarrollar más las libertades civiles y económicas, y crear nuevas
oportunidades para que el pueblo pueda autorealizarse," declaró.
Medvedev prometió también promover la ejecución de
las leyes, eliminar la corrupción, mejorar el nivel de vida de la
población, estimular la inversión privada e impulsar el crecimiento
industrial y agrícola.
RETOS POR DELANTE
El mayor reto al que Medvedev tendrá que hacer
frente será mantener el ritmo del desarrollo económico de Rusia.
La inflación del país registró dobles dígitos a
finales de 2007, según el Servicio Federal Estatal de Estadísticas.
La inflación aumentó debido a una inmensa inyección
de capital en una época en la que los precios mundiales de los alimentos y
el petróleo tocaban máximos históricos, suponiendo un reto tanto
económico como político para Rusia, un mercado emergente.
Los crecientes precios del petróleo durante el
último mandato de Putin provocaron una gran entrada de petrodólares, que
impulsaron la economía del país, rico en recursos. Sin embargo, dada
su gran dependencia de la exportación de energías, ahora el país está
temeroso sobre la posible duración de este boom económico.
Según el Servicio Federal Estatal de Estadísticas,
la economía rusa creció a un ritmo anual de más del 7 por ciento en los
últimos cinco años, excepto en 2005, cuando su PIB (producto
interior bruto) aumentó sólo el 6,4 por ciento.
La couta del petróleo y el gas en el PIB de Rusia ha
aumentado desde el 12,7 por ciento en 1999 hasta el 31,6 por ciento en
2007, y los recursos naturales suponen el 80 por ciento de las
exportaciones del país, según el Instituto de Análisis Económicos.
Se espera que el nuevo presidente reforme los
sistemas ejecutivo y financiero para administrar mejor el país y facilitar
el desarrollo económico, afirman los analistas.
Otro reto para Medvedev será encontrar la mejor
forma de tratar con los países occidentales y ciertos países vecinos, con
los que las relaciones se han vuelto tensas por temas como los precios
del gas, el plan de EE.UU. para desplegar el escudo anti-misiles en
el este de Europa, y la expansión hacia el este de la OTAN.
EL PAPEL DE PUTIN
En un discurso en la ceremonia de investidura de
Medvedev, Putin pidió a los rusos que apoyen a Medvedev y sigan por el
camino del desarrollo nacional.
"Es importante ahora seguir por el camino que ya
hemos elegido para el desarrollo del país, guiado por los intereses de los
ciudadanos, lo que ya de por sí justifica el camino," dijo Putin
a los legisladores, funcionarios y diplomáticos extranjeros presentes
en la ceremonia.
Los logros del ya expresidente durante sus dos
mandatos, incluida la consolidación del poder del Kremlin y la mejora de
la economía, le valieron una gran popularidad entre los rusos.
Pocas horas después de que Medvedev jurara su cargo,
el gabinete de Rusia, liderado por Viktor Zubkov, presentó su
dimisión, y Medvedev nombró a Putin primer ministro.
La Duma Estatal, o cámara baja del Parlamento, se
reunirá el jueves para votar el nombramiento de Putin, afirmó el portavoz
de la Duma, Boris Gryzlov.
Se cree que Putin seguirá ejerciendo una gran
influencia desde su nuevo cargo de primer ministro y que, junto con su
aliado Medvedev, se esforzará en mantener la estabilidad de Rusia, en
impulsar su economía y en promover su influencia en el panorama
internacional. Fin