MANAGUA, 7 may (Xinhua) -- El presidente de Bolivia,
Evo Morales, propuso hoy establecer una emergencia latinoamericana ante la
escasez de bienes fundamentales y el incremento de los precios de
los alimentos en la región y en el mundo.
El presidente boliviano participó en la cumbre de
países centroamericanos y de la Iniciativa Bolivariana paras las Américas
(ALBA) y del Caribe efectuada este miércoles en Managua.
Morales criticó a los países productores de
transgénicos, que calificó de "venenos para la vida", aunque admitió que
algunos productos manipulados genéticamente pueden constituir soluciones
para varias naciones.
También criticó a los países que han concentrados
sus economías en la producción de biocombustibles, y con ello transformar
productos agropecuarios en combustibles para carros de lujos y no para
alimentar al pueblo.
"Los biocombustibles son para las chatarras y no
para la vida, no para el ser humano; por culpa de los biocombustibles los
alimentos se están disparando y eso es una crimen para la humanidad",
agregó Morales.
El presidente de Bolivia también dijo que su
gobierno continuará afectando el latifundio improductivo, pero continuará
respetando la propiedad privada.
"En Bolivia nos hemos propuesto una revolución
agraria, acabando con el latifundio improductivo; pero quiero decirles que
respetaremos la propiedad privada", indicó.
Morales exhortó a los países latinoamericanos a
potenciar todas las capacidades nacionales para impulsar una política de
apoyo complementario que permita romper ataduras y dependencias.
"No podemos esperar nada del imperio, que jamás no
dará ninguna solución, no habrá Chapulín Colorado que nos salve de las
carencias de la alimentación, sólo nos queda unirnos, como gobiernos, con
los pequeños productores con los movimientos sociales", añadió.
Por su parte el presidente de Honduras, Manuel Mel
Zelaya, apoyó al gobierno boliviano contra las tendencias separatistas y
criticó a los países desarrollados que cierran fronteras y actúan contra
los principios que pregonaron de mercados libres.
"Están cerrando los mercados libres, eso es
incongruente con todas las políticas que se han fomentado en los últimos
20 años", comentó Zelaya.
El mandatario hondureño insistió en la necesidad
fundamental de recuperar el papel del Estado en la actual crisis
alimentaria y consideró que no se puede ser un actor pasivo frente a las
necesidades de los pueblos, cuando se le ha dejado la planificación
al lucro personal y al negocio personal.
Zelaya pidió al sector privado de los países
latinoamericanos a convertirse en el principal promotor del desarrollo
productivo del continente.
"Estamos tomando medidas, como pedirle al sector
privado que por lo menos garanticen el diez por ciento de sus carteras de
créditos para la agricultura, mientras el Estado debe ser el equilibrio
para recaudar los ingresos", señaló.
Zelaya recordó que en Honduras se está aplicando un
impuesto a las tierras improductivas, debido a que 30 por ciento de las
tierras son ociosas o subutilizadas.
También dijo que su gobierno decidió incentivar la
producción agrícola disminuyendo el encaje bancario para que la empresa
privada asuma las actividades de riesgo que significa el sector
agropecuario.
En la cumbre participaron el vicepresidente del
Consejo de Estado de Cuba, Esteban Lazo y los presidentes de Costa Rica,
Oscar Arias; Manuel Zelaya de Honduras, Rafael Correa de Ecuador, Evo
Morales de Bolivia y René Preval de Haití.
Los mandatarios de El Salvador, Elías Antonio Saca;
Alvaro Colom de Guatemala, Martín Torrijos de Panamá y Leonel Fernández de
República Dominicana, enviaron representaciones. Fin