MANAGUA, 7 may (Xinhua) -- La cumbre presidencial
sobre la Soberanía y Seguridad Alimentaria: Alimentos para la Vida
concluyó hoy en Managua con la aprobación de una declaración que declara
una emergencia a nivel de todos los países latinoamericanos y del
Caribe.
La declaratoria de una gran emergencia
latinoamericana fue propuesta a la cumbre presidencial por el mandatario
boliviano Evo Morales, quien propuso un movimiento unitario de los
gobiernos latinoamericanos con los productores y los movimientos sociales
para plantearnos políticas de seguridad alimentaria
"No esperamos nada del imperio, no dará una
solución, solo toca unirnos como gobiernos con los productores y
movimientos sociales y plantearnos políticas sobre seguridad alimentaria"
dijo Morales en su intervención en la cumbre.
La declaración de Managua fue aprobada por consenso,
con la reserva de la cancillera de El Salvador, Marisol Argueta, y la
negativa del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, de suscribir la
declaración por discrepancias conceptuales.
La delegación mexicana pidió que una propuesta de
Venezuela, de siete puntos, se anexara a dicha declaración como material a
ser analizado en la próxima reunión sobre el tema alimentario que se
realizará en México a finales de mayo.
La declaración de Managua rechaza las prácticas de
subsidios agrícolas y ayudas internas ejercidas por los países
industrializados del mundo, que impactan la agricultura de los
países empobrecidos y distorsionan el comercio y priorizan el uso de
productos agropecuarios para la obtención de alimentos frente a la
producción de combustibles.
Aprueba, la declaración, el subsidio a la producción
agrícola nacional a través de los pequeños productores que no tienen
acceso al crédito mediante la banca privada o estatal.
Promueve que la banca privada o el sector privado
destinen por lo menos el 10 por ciento de su cartera total al
financiamiento de la producción agrícola en cada país presente en la
cumbre.
Llama a aunar esfuerzos para incrementar la
producción agrícola y productividad sostenible de alimentos, con respeto a
las tradiciones productivas y de consumo de la región, cuidando los
recursos, plantas y semillas, reconociendo el deber de restaurar
y preservar la naturaleza y el medio ambiente.
Instruye a los ministros de Agricultura, Economía y
Comercio para elaborar un Programa de Soberanía Solidaria y de Seguridad
Alimentaria, que contenta un Plan de Acción inmediato a presentarse
en diez días, identificando la potencialidad productiva y los recursos
indispensables para lograr un aumento sustancial de la producción de
alimentos.
Igualmente propone preparar un Plan de Acción
conforme a los principios de solidaridad y cooperación entre los países
participantes; complementariedad y reconocimiento de las asimetrías
de la región; comercialización justa entre y, a los interno de los
países.
Insta a la creación de un fondo que destine los
recursos necesarios para desarrollar la producción de alimentos, haciendo
llegar a los productores financiamiento, tecnología, implementos,
maquinarias agrícolas e insumos a precios justos.
Y acepta el ofrecimiento de México para realizar una
reunión de carácter técnico de alto nivel a finales del mes de mayo con el
objeto de abordar la transferencia de tecnologías en el sector
agropecuario.
A la cumbre presidencial alimentaria asistieron
representantes de 15 naciones latinoamericana y del Caribe, entre ellos,
seis presidentes y un primer ministro.
Al evento asistieron los presidentes Evo Morales de
Bolivia, Rafael Correa de Ecuador, Oscar Arias de Costa Rica, Manuel
Zelaya de Honduras, René Preval de Haití y Ralph Gonsalves, primer
ministro de San Vicente y las Granadinas y, además, Daniel Ortega de
Nicaragua, como presidente anfitrión del encuentro.
Participaron también el vicepresidente del Consejo
de Estado de Cuba, Esteban Lazo, la canciller de El Salvador, Marisol
Argueta y los ministros de agricultura Irving Contreras de Belice,
Guillermo Salazar de Panamá y Pedro Blandino de República Dominicana. Fin