MOSCU, 7 may (Xinhua) -- El nuevo presidente ruso,
Dmitry Medvedev, tomó el miércoles posesión del cargo en el Krémlin en
sustitución de Vladimir Putin, dos meses después de obtener una
amplia victoria en las elecciones presidenciales del país.
La ceremonia de investidura fue celebrada al
mediodía en el palacio presidencial, ante la presencia de altos cargos de
la administración rusa y representantes de otros países.
Medvedev, el tercero y más joven jefe de Estado ruso
tras la caída de la Unión Soviética en los 90 obtuvo una aplastante
victoria en los comicios presidenciales gracias al respaldo brindado
por Putin.
Durante su campaña electoral, Medvedev, estrecho
amigo y firme aliado del actual presidente, anunció que continuaría las
estrategias políticas de su antecesor y ampliaría el crecimiento
económico y la prosperidad del país. Putin había manifestado además
que aceptaría el puesto de primer ministro si su amigo se convertía en
presidente y está previsto que el ex presidente jure mañana como jefe de
gobierno. Tanto Putin, de 55 años, como Medvedev se licenciaron en la
Facultad de Derecho de la Universidad Estatal de San Petersburgo y ambos
se conocen desde hace 17 años. Con una diferencia de edad de más de una
década, ambos fueron alumnos de Anatoly Sobchak, un conocido demócrata,
en la universidad. Sobchak se convertiría más tarde en alcalde de San
Petersburgo y pondría a los dos hombres a trabajar en el Ayuntamiento,
donde Medvedev trabajó como consultor jurídico del comité de asuntos
exteriores que dirigía Putin. Putin se llevó a Medvedev con él a Moscú en
1999, poco después de que el entonces presidente Boris Yeltsin presentara
su dimisión y le tendiera al hasta ahora mandatario las riendas del
país.
Medvedev ingresó en el cuerpo de hombres cercanos a
Putin y encabezó su campaña presidencial en 2000. Entre 2001 y 2003,
además de sus responsabilidades diarias en el Krémlin, Medvedev
asumió importantes proyectos, como la dirección de la comisión
que supervisó el borrador y la aprobación de la legislación marco
para la reforma del sector público y la búsqueda de medidas para
mejorar el sistema judicial. Medvedev también ayudó a Putin a
eliminar la elección popular de los gobernadores y a aprobar otra
serie de leyes que fortalecieron el poder político del Krémlin. Casi
coincidiendo con su llegada a Moscú, Medvedev desempeñó un papel activo en
Gazprom, gigante del gas natural. Como presidente de la compañía, Medvedev
ayudó a Putin a restituir el control del gobierno central sobre el gran
monopolio. Durante la mayor parte de su carrera política, Medvedev ha
movido las cuerdas entre bambalinas. Sin embargo, todo cambió en noviembre
de 2005, cuando Putin le trasladó a un puesto creado expresamente para él:
el de primer viceprimer ministro, encargado de cinco proyectos
nacionales. El nombramiento convirtió a Medvedev en el favorito para
la sucesión y le otorgó una mayor cobertura mediática gracias a los
proyectos que supervisó, a los que el Estado destinó miles de millones de
dólares para mejorar la sanidad, la educación, la vivienda y la
agricultura. El 10 de diciembre de 2007, Putin hizo público durante una
rueda de prensa en el Krémlin su respaldo a Medvedev para competir en la
carrera presidencial. Al día siguiente, Medvedev afirmó que, de ser
elegido, pediría a Putin que ocupara el cargo de primer ministro. Medvedev
fue uno de los varios colegas de la época de Putin en San Petersburgo que
fueron trasladados a Moscú cuando el hasta ahora presidente ascendió al
poder. Dentro del Krémlin, Medvedev se alineó en un grupo descrito a
menudo como los abogados o tecnócratas de San Petersburgo. El vencedor de
estas últimas elecciones se rodeó de amigos universitarios y les colocó en
destacados puestos al frente de compañías estatales, como es el caso de
Gazprom. Se dice que este grupo presenta un punto de vista más liberal en
cuanto al papel del Estado en la economía, la política exterior y las
libertades civiles que el llamado Siloviki, o grupo de los antiguos
oficiales de los servicios de seguridad.
De discurso suave y descrito a menudo como una
persona de trato agradable, Medvedev parece estar lejos de lo que el pueblo
le exige a un mandatario. Sin embargo, aquellos que le conocen
personalmente afirman que tiene dotes de liderazgo y una gran
facilidad de aprendizaje, así como la integridad de mantenerse fiel
a sus principios y la aptitud para trabajar en equipo. Los colegas de
Medvedev le describen como una persona leal, competente y pragmática. Hijo
único de padres dedicados a la educación, Medvedev destaca entre sus
intereses el hard rock y coloca como grupos favoritos a Deep Purple y Led
Zeppelin. Durante las celebraciones del domingo, Medvedev apareció ante
sus votantes con vaqueros y una chaqueta de cuero negra. Medvedev está
casado y tiene un hijo llamado Ilya. A su mujer, Svetlana Medvedeva, la
conoce desde la infancia. Fin