GUANGZHOU, 7 may (Xinhua) -- El relevo de la
antorcha representa el espíritu olímpico y no debe ser blanco de
protestas, dijo hoy la ex campeona olímpica sueca de saltos en plataforma,
Knape Lindberg.
Lindberg participará junto con otros 207 portadores
en el relevo encargado de llevar este miércoles la tea de los Juegos
Olímpicos de Beijing por la sureña ciudad china de Guangzhou.
"Para mí es un gran honor haber sido elegida como
portadora de la flama olímpica por la tercera vez, después de los Juegos
de Invierno Lillehammer 1994 y los Juegos de Atenas 2004", dijo la
ex clavadista, de 53 años.
La ex campeona posee un medallero muy respetable: en
Múnich 1972 se apoderó de la medalla de oro en la prueba de plataforma
de 10 metros y otra de plata en el trampolín de 3 metros. Obtuvo un
oro en plataforma y una plata en trampolín durante el Campeonato
Mundial de 1973, además de una plata en plataforma en los Olímpicos
de Montreal 1976.
"Espero con mucho interés el relevo de la antorcha
en Guangzhou, y voy a correr lentamente para disfrutar de ese momento.
Llegué a esta ciudad hace 11 años para unos campeonatos juveniles de
clavados, y ahora Guangzhou se ha convertido en una ciudad
totalmente diferente. El relevo de la antorcha aquí se quedará en mi
memoria", expuso.
Al comentar sobre algunas protestas ocurridas
durante el recorrido de la tea en su viaje internacional, Lindberg afirmó
que el relevo de la flama sagrada es símbolo del espíritu olímpico y
debe ser respetado.
"El recorrido de la antorcha olímpica es algo
compartido por todo el mundo. La flama olímpica pertenece al mundo, y no
sólo a China. (La tea) representa el espíritu olímpico y no debe ser
blanco de protestas", señaló.
Después de su retiro, Lindberg asumió cargos de
entrenadora y directora de la selección sueca en los Juegos de Atlanta
1996, Sydney 2000 y Atenas 2004. Actualmente trabaja como instructora
de salto en su pueblo natal, Karlskoga.
La ex campeona olímpica dirigirá de nuevo al equipo
de clavados de Suecia en los Juegos de Beijing 2008. Fin