BRASILIA, 6 may (Xinhua) -- Representantes del
gobierno brasileño dijeron hoy ante la Comisión de Relaciones Exteriores
de la Cámara de Diputados que no se renegociará el tratado de Itaipú con
Paraguay, el cual definió los términos de explotación de la planta
hidroeléctrica binacional.
La solución para los reclamos del país vecino puede
ser una negociación del precio pagado por la energía excedente que Brasil
compra de su socio, agregaron los funcionarios.
Según el director del Departamento de América del
Sur de Itamaraty, la cancillería brasileña, José Luiz Pereira Pinto, el
presidente electo de Paraguay, Fernando Lugo, va a quedar en una
situación incómoda por haber prometido durante su campaña electoral
la revisión del tratado que tiene vigencia hasta 2023.
Pereira Pinto afirmó que las reivindicaciones del
presidente electo muestran un "profundo desconocimiento" de la cuestión de
Itaipú.
"Como nosotros aquí en Brasil somos 180 millones de
entrenadores de fútbol, en Paraguay todos son especialistas en Itaipú,
pero tal vez ni 200 personas hayan hecho el trabajo de leer el tratado",
enfatizó.
Según el acuerdo original, cada una de las partes
tiene derecho a la mitad de la energía producida por la planta, pero
Paraguay utiliza sólo 5 por ciento de la parte que le corresponde y da
prioridad a la venta del resto al país vecino por fuerza del
tratado.
El tratado determina que el cálculo sea hecho de
acuerdo con el precio de costo de la energía, pero Lugo argumenta que el
actual valor está desfasado respecto al valor de la energía en el mercado
internacional.
El diplomático brasileño afirmó que Lugo fue mal
asesorado sobre el precio de la hidroelectricidad al valor del barril de
petróleo para justificar sus reclamos.
"Es una idea que alguien debe haber soplado y él
compró en el calor de la disputa electoral", consideró.
El director general de la Itaipú Binacional, el
brasileño Jorge Samek, afirmó este martes que la solución al reclamo de
Paraguay puede ser la negociación del precio de la energía sin modificar
el tratado.
Samek dijo también que Brasil está interesado en el
desarrollo del país vecino y que lo ayudará en proyectos de
infraestructura, como la construcción de líneas de transmisión. Fin