RIO DE JANEIRO, 6 may (Xinhua) --El brasileño
Flamengo recibirá mañana en el Maracan de Río de Janeiro al mexicano
América que tiene por delante la misión virtualmente imposible de remontar
la contundente derrota por 4-2 que sufrió como local, en el partido de
ida de los octavos de la Copa Libertadores de Americana.
La caída provocó la renuncia del técnico Rubén
Romano y su substituto,Juan Antonio Luna, quien debutó el domingo con un
victoria sobre el Monterrey por el campeonato mexicano, tendrá que
realizar un"milagro" para seguir con sus pupilos en el torneo
continental.
El nuevo estratega admitió que la tarea será
durísima:"El Flamengo tiene a un equipo fuerte, que ataca y se defiende en
bloque. Me imagino que en el Maracaná, con el apoyo de su hinchada, será
un adversario aún más difícil".
Sin embargo, afirmó:"Tenemos que jugar pensando en
vencer. Tenemos que marcar un gol, y luego pensar en el segundo".
Para el partido de mañana, Luna tendrá que
prescindir del volante Germán Villa, quien está lesionado y será
reemplazado por Alejandro Argüello.
A su vez, en el Flamengo, que el domingo pasado se
coronó bicampeón del Campeonato Carioca, el ambiente es de fiesta.
El partido será el último comandando por el técnico
Joel Santana, quien viajará el día siguiente a Sudáfrica para asumir el
comando de la selección del país anfitrión del Mundial de 2010, y el
entrenador aspira a despedirse con un triunfo.
"Quiero cerrar este ciclo en el Flamengo con una
victoria y con la clasificación a los cuartos de final", dijo Santana
quien pidió a sus pupilos a no dejarse contaminar por la euforia.
"La clasificación todavía no está definida. No tengo
ilusiones por la ventaja conquistada en México. El América tiene calidad y
tenemos que jugar con seriedad para no ser sorprendidos", señaló.
El ganador se medirá por el pase a semifinales al
clasificado en el duelo entre el Santos brasileño y el Cúcuta Deportivo de
Colombia.
El partido se iniciará mañana a las 21:50 hora local
(00:50 GMT), y será dirigido por el árbitro ecuatoriano Alfredo Intriago,
auxiliado por sus compatriotas Félix Badaraco y al peruano Juan
Cedeño. Fin