RIAD, 5 may (Xinhua) -- La Cumbre de China-Oriente
Medio 2008 se inauguró aquí el lunes, reuniendo a cerca de 100 empresarios
de China y Arabia Saudí para discutir oportunidades clave y desafíos
de la "Nueva Ruta de Seda".
La cumbre se celebra bajo el patrocinio del
Financial Times y del Primer Grupo de Inversión Oriental radicado en Hong
Kong. El embajador chino en Arabia Saudí, Yang Honglin, también estuvo
presente en la reunión.
Los representantes intercambiaron puntos de vista
sobre cómo China y los estados de Oriente Medio, especialmente los países
del Golfo, podrían aprovechar sus ventajas de recursos y fortalecer
la cooperación económica en el contexto actual de globalización.
El intercambio bilateral entre China y Arabia Saudí
ha mantenido un fuerte ímpetu de desarrollo, dijo el Príncipe Turki
Al-Faisal, presidente del Centro del Rey Faisal para la
Investigación y los Estudios Islámicos.
Sin embargo, también enfrenta desafíos como la
devaluación del dólar USA y la creciente inflación, añadió.
Expresó el deseo de que los representantes hagan
esfuerzos para abrir nuevas perspectivas en la cooperación amistosa entre
China y Arabia Saudí.
Yang expresó su confianza en que la cumbre
establecerá un nuevo camino para la cooperación en beneficio mutuo entre
los dos países.
La Ruta de Seda entre China y Europa consistía hace
2.100 años en una serie interconectada de rutas de Este-Oeste para
intercambios comerciales y culturales.
En el siglo XXI, la gran ruta comercial del
Este-Oeste ha ganado importante prominencia. La Nueva Ruta de Seda -- la
recuperación del comercio y la inversión entre el Golfo y Asia --
facilita transacciones de capital e intercambio de mercancías.
China es parte importante de esta ruta metafórica.
El comercio entre Oriente Medio y China sumó 69.000 millones de dólares
USA en 2007. Fin