CAMPAMENTO BASE DEL MONTE QOMOLANGMA, Tíbet, 5 may
(Xinhua) -- Los montañistas que esperan entusiasmados para realizar el
ascenso de la llama olímpica al Monte Qomolangma o Everest, han expresado
su confianza en llevar a cabo este relevo de la antorcha sin
precedentes.
La antorcha olímpica escalará en alguno de los
próximos días de mayo el pico tibetano como parte de la ruta en la parte
continental de China del relevo de la antorcha para los Juegos
Olímpicos de Beijing 2008, que comenzarán el 8 de agosto.
"El ascenso de la llama a la cima del monte es una
oportunidad única en la vida para los escaladores chinos, pues el
montañismo no es un deporte competitivo y difícilmente es escuchado como
parte de la familia olímpica, así que este ascenso servirá como una
oportunidad para hacer nuestra propia contribución a los Juegos de
Beijing. Realmente considero esta participación como un honor," dijo la
alpinista Guisang, que ha subido a esta cima, la más alta del mundo, en
los años 1990 y 1999.
"La historia del alpinismo es la historia de la
humanidad que se fija nuevos retos. El propósito coincide con el de los
Juegos," agregó.
La escaladora de 51 años de edad y de origen
tibetano, quien se ha retirado del equipo de alpinismo tibetano y
actualmente ha comenzado una nueva carrera como entrenadora, no tendrá
oportunidad de portar la antorcha olímpica hasta la cima del
monte Qomolangma, pero asegura que apoyar al equipo que escalará la
montaña es el mismo honor que escalarla.
"No habrá problemas en este ascenso, porque el
Equipo de Montañismo de China ha adquirido suficiente experiencia además
de que hemos tenido más progresos en la logística que antes", agregó
Guisang, que actualmente se encuentra con el centro de medios del
Qomolangma y está a cargo del abastecimiento de alimentos. "Si me da
tiempo iré a Beijing este verano para disfrutar de los Juegos."
El Equipo de Alpinismo de China ha escalado el monte
Everest en más de diez ocasiones, desde que fue iniciado, en 1960.
Esta montaña, que se encuentra enclavado en la
frontera entre China y Nepal, es llamado con respeto como "Madre sagrada"
por los habitantes de la etnia tibetana.
Al referirse al ascenso de la antorcha, Liu Jian,
subdirector del centro de medios del Monte Qomolangma, no pudo ocultar su
confianza.
"La llama olímpica es sagrada, y agregaremos sentido
al espíritu olímpico al llevarla hasta la cima del monte más alto
del mundo," dijo Liu, quien también escaló esta montaña en 2003.
"Es un gran reto, pero el pueblo chino se
caracteriza por mantener su palabra y esta vez no será la excepción,"
aseguró Liu, que se dedica al periodismo.
Beijing ha prometido en los reportes ofrecidos que
el fuego sagrado para la olimpiada alcanzaría la más elevada cima del
planeta. Esta será la primera vez que el relevo de la antorcha
olímpica sea sostenida a 8844,43 metros sobre el nivel del mar.
Liu, con 46 años de edad, no tiene la posibilidad de
escalar la admirable cumbre, pues ha sido nombrado como portador de la
antorcha cuando el relevo pase por la sureña provincia de Sichuan, su
tierra natal, lo que le impidió participar como relevista en otra parte.
Sin embargo, no lo hará de mala gana y asegura que es un gran honor
participar en este evento a su propio modo.
"Creo que los alpinistas están preparados física y
mentalmente, y que cumplirán la misión con éxito", expresó.
Sun Bin, jefe del centro de operaciones del relevo
de la antorcha en el Monte Qomolangma, escaló hasta la cima junto con
el equipo con una antorcha y una linterna diseñadas especialmente
para una prueba realizada hace un año.
A sus 31 años se encuentra en su primer etapa como
alpinista, pero para coordinar el trabajo en el relevo de la antorcha en
esta montaña tuvo que renunciar a la misión de ascenso.
"En realidad no lo lamento, pues el montañismo es un
trabajo de equipo. Muchas personas incluyéndome se encuentran al servicio
del ascenso en este momento," dijo.
"Muchos grandes alpinistas han dado todo por este
acontecimiento, y yo sólo hago mi parte. Sin embargo, haber escalado
el monte más alto del mundo ha sido un gran honor, especialmente en la
misión de prueba de la antorcha y la linterna, " aseguró. Fin