SAN JOSE, 4 may (Xinhua) -- Oscar Arias cumple este
lunes tres años como presidente de Costa Rica con la tranquilidad de que
llega con gobernabilidad a la mitad de su mandato.
Sin duda, el mayor logro de Arias fue el triunfo del
"Sí" en el primer referéndum en la historia de Costa Rica para la
ratificación o rechazo del tratado de libre comercio (TLC) suscrito con
Estados Unidos.
El 7 de octubre del año pasado, el "Sí" al TLC se
impuso con un 51,6 por ciento al "No", que alcanzó 48,3 por ciento.
De acuerdo con el analista político Constantino
Urcuyo, el triunfo del Sí dio gobernabilidad al tiempo que fortaleció las
políticas de Arias y dio legitimidad a otras decisiones.
"Si el 'No' hubiera ganado, el gobierno se habría
paralizado y la resistencia social habría cobrado fuerza, haciendo más
difícil la gobernabilidad", afirmó Urcuyo.
"La victoria del 'Sí' fortaleció las decisiones
políticas del presidente y evitó una división mayor que hubiera dado al
traste con su gestión", agregó.
El tema del TLC ocupó la agenda oficial durante los
dos años primeros años de gobierno de Arias.
Aunque el mandatario insiste en "pasar la página",
existen muchos sectores sociales descontentos con las mecánica utilizada
por el ejecutivo para la discusión del TLC.
Costa Rica negocia este año, junto con
Centroamérica, un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE) que
incluya un TLC.
Oscar Arias continuará su inciativa llamada
"Consenso de Costa Rica" que invita a los países ricos a premiar a los
tercermundistas si sustituyen sus ejércitos por recursos para la
educación, la salud y la vivienda.
Urcuyo destacó que este gobierno se distingue de los
anteriores por los espectaculares movimientos diplomáticos que
efectuó.
El año pasado, Costa Rica rompió relaciones con
Taiwán y formalizó los vínculos con China, y mudó la embajada
costarricense en Israel, de Jerusalén a Tel Aviv, en un intento por
fortalecer los nexos con los países árabes.
Otro logro del gobierno de Arias consistió en
anteponer su autoridad por encima del descontento de varios sectores
sociales, y en impulsar estrategias políticas para agilizar el
congreso.
"Lo fundamental de este periodo es que devolvió la
gobernabilidad al país. En otros gobiernos, tanto el Poder Ejecutivo como
el Legislativo estaban paralizados. Arias hizo que el congreso
funcionara y la gente sabe que existe alguien dirigiendo al país",
señaló Urcuyo.
Entre las "buenas calificaciones" del presidente
Arias se encuentra una disminución en la deserción de estudiantes de
secundaria mientras la pobreza pasó de 20 a 17 por ciento.
Otro de los aspectos positivos del gobierno fue el
programa "Avancemos", que prevé la entrega de viviendas a familias de
escasos recursos y de una asistencia de entre 30 y 50 dólares para que los
hijos de hogares pobres asistan a la escuela.
La tarea pendiente más importante que tiene el
gobierno de Arias es la lucha contra la delincuencia.
Los medios de comunicación costarricenses exaltan
todos los días una realidad de por sí peligrosa, lo cual ha incrementado
el sentimiento de inseguridad de la población frente a la
delincuencia.
El 1 de mayo, en un discurso ante el congreso, el
mandatario admitió que la delincuencia era "una realidad" y urgió al poder
legislativo a que reforme las leyes para poner fin a la impunidad.
También se acerca el inicio de la temporada
electoral, en la que las autoridades adoptan medidas populares en respaldo
a la campaña de los candidatos del partido gobernenante.
Arias advirtió sobre la posible adopción de medidas
que afectarán los bolsillos de los costarricenses ante las difíciles
perspectivas económicas para el país a causa de factores externos, como la
recesión en Estados Unidos y los altos precios del petróleo.
El gobierno prevé que bajará la captación de divisas
si a causa de la desaceleración en Estados Unidos disminuyen las
exportaciones costarricenses hacia ese país y se reduce la llegada de
turistas norteamericanos.
Otro problema en puerta es que Costa Rica sea
afectada por la carestía y escasez de alimentos que afecta a algunos
países, aunque las autoridades han descartado ese escenario. Fin