BEIJING, 3 may (Xinhua) -- El índice de aprobación
del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, tocó un mínimo histórico
en abril, debido principalmente a las crecientes preocupaciones
sobre la economía, las fallidas reformas y los crecientes precios de
los alimentos.
Una reciente encuesta del instituto BVA mostró que
sólo el 32 por ciento de los encuestados tenía una opinión positiva sobre
Sarkozy, un 8 por ciento menos que el mes anterior, y el peor
resultado desde que el presidente asumiera su cargo en mayo del año
pasado.
El instituto BVA afirma que la tasa del 64 por
ciento de desaprobación de Sarkozy es la más negativa que la institución
ha registrado desde que comenzara a realizar encuestas mensuales
ordinarias en 1981.
FALLIDAS REFORMAS DECEPCIONAN
Los analistas atribuyen la caída de la popularidad
de Sarkozy a sus tan anunciadas reformas del país, que no han logrado
grandes resultados en la mejora del nivel de vida de los franceses.
En los primeros meses después de asumir su cargo,
Sarkozy comenzó una amplia gama de reformas, con las encuestas mostrando
que cerca del 60 por ciento de los habitantes apoyaban al nuevo
presidente.
Pero la época dorada no duró mucho debido a que el
gran número de reformas socavaron inevitablemente los intereses de
diversos sectores de la población.
Varias propuestas de reforma, como reducir los
puestos de empleo en los servicios públicos civiles y en el sector de la
educación, o la reestructuración del sistema de pensiones, le
valieron numerosas críticas.
Los estudiantes de secundaria se manifestaron
durante semanas contra los planes de reducir 11.200 puestos de empleo en
el sector de la educación como parte de los esfuerzos del gobierno para
aerodinamizar los servicios públicos.
El Primero de Mayo, los dos principales sindicatos
franceses, el CGT (Confederación General de Trabajadores) y el CFDT
( Confederación Francesa Democrática de Trabajadores), organizaron
una manifestación conjunta por primera vez en cuatro años en
París. Miles de personas participaron en la manifestación para protestar
en contra de la reforma del sistema de pensiones y los crecientes
costes de la vida.
Los principales sindicatos están considerando
declarar una huelga general el 22 de mayo para protestar contra la reforma
del sistema de pensiones.
CAIDA EN EL PODER ADQUISITIVO DECEPCIONA A
POBLACION
Otro factor que ha decepcionado a la población es la
incapacidad de Sarkozy de solucionar el cada vez menor poder
adquisitivo de los franceses, indican los analistas.
Durante su campaña electoral, Sarkozy prometió
impulsar la economía de Francia y convertirse en el "presidente del poder
adquisitivo."
Pero los tan esperados cambios nunca llegaron,
debido a una serie de factores desfavorables, como los desorbitantes
precios del petróleo, el impacto de la crisis hipotecaria estadounidense,
y la fortaleza del euro.
Las recientes encuestas muestran que el coste de
vida ha reemplazado al desempleo como principal preocupación de los
franceses.
El director de BVA, Jerome Sainte-Marie, afirma que
los encuestados se mostraron especialmente preocupados por el poder
adquisitivo, y opinan que el presidente no ha podido cumplir sus
promesas electorales, con el 66 por ciento afirmando que opina que el
presidente no va por buen camino para solucionar el asunto.
Según una reciente encuesta realizada por el
semanario francés Journal du Dimanche, casi el 80 por ciento de la opinión
pública opina que Sarkozy no ha podido mejorar la situación económica y
social de Francia.
CADA VEZ MAS RETOS POR DELANTE
El éxito o el fracaso de la administración de
Sarkozy dependerá de si las reformas se llevan a cabo con éxito y si
consiguen los resultados esperados, lo que es también una de las
principales preocupaciones de los franceses, afirman los analistas.
En una entrevista en televisión en horario
prime-time el 24 de abril, Sarkozy ofreció una amplia explicación de su
programa de reformas, admitiendo los errores cometidos durante su primer
año de mandato y pidiendo disculpas por ellos.
"Aumentaré el poder adquisitivo de los franceses a
través de o bien una bajada de los precios o de una subida controlada,"
afirmó.
El presidente añadió que la profunda caída del
índice de aprobación no afectará a su estrategia de reformas, y expresó su
esperanza de poder lograr un boom económico en lo que le queda de
mandato.
El extravagante estilo de vida de Sarkozy, y su muy
pública vida personal, también le han hecho ganarse críticas y antipatía,
creen los analistas.
Sin embargo, el índice de aprobación de un
presidente más bajo registrado por BVA no es un caso único en la política
francesa. Los expresidentes Franois Mitterrand y Jacques Chirac también
vieron cómo sus niveles de popularidad caían hasta el 31 y el 32 por
ciento respectivamente durante sus mandatos, aunque la tasa negativa de
Sarkozy es la más baja que han visto nunca.
Encontrar una forma de impulsar las reformas y la
economía francesa con el telón de fondo de una crisis económica mundial y
la creciente insatisfacción nacional están entre los retos a los que
tendrá que enfrentarse Sarkozy, afirman los analistas. Fin