QUITO, 2 may (Xinhua) -- El presidente ecuatoriano
Rafael Correa analizó hoy con integrantes del Consejo de Seguridad
Nacional (Cosena) las secuelas del estancamiento diplomático con Colombia,
informó la Presidencia de la República en un comunicado.
En la reunión que comenzó alrededor de las 8:30 a.m.
tiempo local (13:30 GMT), participaron los ministros de Defensa, Javier
Ponce; de Relaciones Exteriores, María Isabel Salvador; de Seguridad
Interna y Externa, Gustavo Larrea, y del Interior, Fernando
Bustamante.
Los asistentes abordaron temas relacionados con la
crisis diplomática que surgió entre ambos países por el bombardeo que
fuerzas militares colombianas ejecutaron en territorio ecuatoriano
el 1 de marzo pasado.
Quito rompió relaciones diplomáticas con Bogotá dos
días después del ataque del ejército de ese país a un campamento de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en territorio
ecuatoriano.
En ese ataque murieron unas 26 personas, incluido el
portavoz internacional de las FARC, Edgar Devia alias "Raúl Reyes", cuatro
estudiantes mexicanos y un ecuatoriano.
Uno de los puntos de la agenda fue el levantamiento
de la reserva del proceso de investigación que se realizó en torno al
ataque colombiano.
Correa denunció que el Sistema de Inteligencia
Militar ecuatoriano está totalmente infiltrado por agencias extranjeras,
razón por la cual buena parte de la información ecuatoriana sobre la
incursión armada de Colombia fortaleció las tesis de ese país
vecino, en lugar de defender los intereses nacionales.
El Cosena discutió también la situación de la
asambleísta María Augusta Calle (PAIS), a quien se la acusa de mantener
vínculos con las FARC, así como la integración de la comisión de civiles y
ex militares que investigarán estos temas.
El objetivo es que esa instancia quede conformada la
próxima semana y que su trabajo no demore demasiado tiempo.
El ministro ecuatoriano de Defensa, Javier Ponce,
entregó el miércoles pasado a periodistas las copias de los videos que
agentes de Inteligencia Militar grabaron mientras interrogaban a las tres
mujeres sobrevivientes: la mexicana Lucía Morett y las colombianas
Doris Bohórquez y Martha Pérez.
Esos videos fueron ocultados al parecer por el ex
jefe de Inteligencia, coronel Mario Pazmiño, razón por la cual se
investigan las circunstancias en que se grabaron para determinar si
existió o no alguna violación a los derechos humanos.
Los videos muestran que las sobrevivientes fueron
sometidas a intensos interrogatorios, incluso en el momento en que
recibían atención médica.
En determinados tramos de estas grabaciones se ve a
Morett desesperada y contando los horrores que vivió durante y después del
bombardeo del 1 de marzo. Fin