BEIJING, 2 may (Xinhua) -- La ciudad de Beijing
registró 86 días de "cielo azul" (con una calidad del aire bastante buena)
entre los meses de enero y abril, una señal de que los esfuerzos
realizados durante varios años por la ciudad anfitriona de los
próximos Juegos Olímpicos para luchar contra la contaminación
continúan dando sus resultados, informaron hoy fuentes oficiales.
El número de días de "cielo azul" aumentó en 11 en
comparación con los registrados durante el mismo período del año pasado,
según datos del Buró Municipal de Protección Medioambiental de Beijing.
Los días con buena calidad del aire alcanzaron los 67 en el primero
trimestre del año, lo que supone un aumento de 12 jornadas respecto al
mismo lapso del año pasado.
Por otra lado, los índices de las principales
sustancias contaminantes, como la concentración de dióxido de azufre,
monóxido de carbón, dióxido de nitrógeno y partículas en el aire,
registraron una notable reducción.
El gobierno de Beijing ha invertido 17.100 millones
de dólares para mejorar la calidad del aire en los últimos años, y el
número de días de "cielo azul" aumentó hasta los 246 en 2007 desde los
100 en 1998 cuando la capital china lanzó la campaña de "cielo
azul".
Además, la vecina municipalidad de Tianjin y las
provincias de Hebei (norte), Shanxi (noroeste), Mongolia Interior (norte)
y Shandong (este) también se sumaron a la lucha contra la polución.
Las medidas de esta campaña incluyen el cierre de
las principales industrias contaminantes, la retirada de taxis
antiguos , y la reforma de las gasolineras para reducir la emisión de
productos químicos dañinos.
Beijing tiene por objetivo que estas medidas
permitan aumentar el número de días de "cielo azul" hasta el 70 por ciento
del total de días del año, es decir, 256 jornadas con cielos claros.
La capital china también ha estado realizando
importantes esfuerzos para reducir la polución y mejorar la calidad del
aire para asegurar una "Olimpiada verde" o ecológica.
En este sentido, el gobierno municipal de Beijing
redujo las tarifas del transporte público en un intento de reducir el uso
de automóviles privados y las emisiones de gases contaminantes
producidas por los vehículos.
La ciudad también clausuró centrales que utilizaban
carbón para generar electricidad, e instaló calefacciones eléctricas en
antiguas viviendas para reemplazar los antiguos aparatos que
consumían carbón para su funcionamiento.
Además, las autoridades de Beijing están estudiando
controlar el tráfico durante la cita deportiva, con medidas tales como
permitir la circulación en días alternativos a los vehículos con
matrículas acabadas en números pares o impares, a excepción de
los taxis, autobuses y ambulancias, e imponer sanciones a quienes
incumplan estas normativas.
Durante una prueba realizada sobre la aplicación de
esta medida entre el 17 y el 20 de agosto del año pasado, cerca de 1,3
millones de coches menos salieron a las calles cada día y las
emisiones de gases contaminantes se redujeron en 5.812,2
toneladas, según un informe del Buró Municipal de Protección Medioambiental
de Beijing. Fin