BRASILIA, 30 abr (Xinhua) -- El gobierno de Brasil
celebró hoy el anuncio de la agencia de calificación de riesgo Standard
& Poor's de elevar su nota de grado de inversión (investment grade),
lo que permite al país sudamericano ingresar en el grupo de naciones
consideradas de bajo riesgo para inversiones externas.
La nueva calificación hará que los títulos del
gobierno brasileño se tornen atractivos para inversores institucionales
que buscan tener en sus carteras bonos con buena calidad de crédito, y
permitirá que el país obtenga préstamos a tasas menores en el
mercado internacional.
Standard & Poor's anunció que la nota de crédito
(rating) de Brasil para moneda extranjera pasó de BB+ para BBB- con
perspectiva estable y para moneda local de BBB para BBB+.
Brasil es la decimocuarta economía en el mundo cuyos
créditos soberanos son elevados al grado de inversión por la
agencia.
S&P explicó en un comunicado que a pesar de que
otros países con grado de inversión tienen una deuda pública menor a la
del país sudamericano -que asciende a 41,2 por ciento del Producto Interno
Bruto (PIB)-, la manera en que Brasil viene gerenciando sus
compromisos atenúa cualquier riesgo de incumplimiento.
Para el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el
anuncio muestra el reconocimiento de que Brasil es "un país serio".
"Es una conquista del pueblo brasileño que esperó
por esto durante tantos y tantos años", señaló el mandatario. "Es el aval
de que pasamos a ser dueños de nuestra propia nariz, y podemos
determinar la política que creamos conveniente", subrayó.
El ministro de Hacienda, Guido Mantega, consideró
que la llegada del grado de inversión muestra que Brasil es una economía
sólida para los inversores, y destacó que se torna más importante por
haber sido concedido en medio a una crisis internacional.
Según él, se trata del reconocimiento mundial de que
el país tiene una situación fiscal sólida y puede crecer al mismo tiempo a
tasas superiores al 5 por ciento anual.
Mantega reconoció también que la nueva condición
puede intensificar la valorización del real respecto del dólar, lo que
perjudica a las exportaciones, pero él se mostró confiado en que un
tributo a las operaciones financieras lanzado este año limite la
llegada de capitales de corto plazo.
Por su parte, el presidente del Banco Central de
Brasil, Henrique Meirelles, dijo que el grado de inversión muestra la
resistencia brasileña a los "shocks" externos, destacando la importancia
de la previsibilidad de la economía como factor decisivo para la elevación
de la nota de riesgo de crédito.
Meirelles resaltó que ese escenario fue alcanzado
con la adopción de cambio fluctuante, metas de inflación y superávit
primario del sector público.
Muchos economistas locales tenían la expectativa de
que Brasil obtuviese el grado de inversión este año, pero la incertidumbre
sobre la crisis financiera internacional hacía que crecieran las
apuestas para una elevación del rating para 2009, por lo que la
noticia fue recibida con sorpresa.
En el mercado financiero, el anuncio fue recibido
con euforia, llevando a la Bolsa de Valores de Sao Paulo a un nuevo
récord, por encima de los 66.000 puntos en la jornada más positiva del
año, con un alza de 6,3 por ciento.
Los analistas comentaron que tras el anuncio de hoy
otras agencias de clasificación de riesgo deben seguir el mismo camino y
colocar a Brasil en el selecto club de los países más seguros del
mundo para invertir.
Otras agencias de calificación de riesgo, como Fitch
y Moddy's, ponen a Brasil un escalón abajo del grado de inversión.
De acuerdo con voceros de Moddy's, el obstáculo que
aún debe ser superado es el tema fiscal, que puede ser analizado en tres
aspectos principales.
En primer lugar, el peso de la deuda en el país aún
es demasiado elevado, aunque los indicadores en ese nivel mejoraron en los
últimos años.
El segundo punto que genera dudas es la estructura
de la deuda, ya que prácticamente un tercio tiene vencimiento en el corto
plazo, de unos 12 meses, y cerca del 35 por ciento está sujeta a la tasa
básica de interés Selic, actualmente en 12,75 por ciento anual, una
de las más altas del mundo.
Finalmente, Moddy's considera que a pesar del
cumplimiento de las metas de superávit primario del sector público, los
gastos corrientes son muy elevados y continúan subiendo. Fin