BEIJING, 30 abr (Xinhua) -- Para
satisfacer los diferentes gustos gastronómicos de los integrantes de las
diferentes delegaciones que asistirán a la Olimpíada, provenientes de unos
200 países y regiones, los funcionarios del Comité Organizador de
los Juegos Olímpicos de Beijing (BOCOG) han creado una especie de
"menú mundial".
En cuanto al tipo de comida que
se preparará para los visitantes, Kang Yi, directora de la Administración
de Alimentos y Bebidas, subordinada al Departamento de Servicios del BOCOG,
afirmó que los planificadores tuvieron que pensar "desde el ángulo de
las 'diferencias'", considerando los diferentes países, los diferentes
ambientes culturales, las diferentes costumbres, y los diferentes hábitos
alimenticios, para ofrecer una solución de alimentación apropiada.
"En el Parque Olímpico está la
Villa Olímpica. En la Villa, una cafetería para los atletas. Y en la
cafetería, cuatro secciones etiquetadas de forma diferente: internacional,
mediterránea, asiática, y china. No importa de dónde vengan los invitados,
con seguridad tendrán la oportunidad de probar el sabor casero
durante su estancia en Beijing", aseguró Kang.
De acuerdo con la funcionaria,
el menú abarca una suficiente oferta de comidas, la cual tiene en cuenta
las consideraciones religiosas y de cuidado por la salud que son tan
importantes para no pocos extranjeros. El menú operará con base en una
agenda rotativa de ocho días, a fin de evitar la monotonía.
La comida ofrecida a los atletas
durante los Juegos será en su mayoría occidental. Según Kang, sólo el 30
por ciento de los alimentos que se podrán adquirir en la cafetería serán
de variedad china, debido a que los atletas prefieren ingerir alimentos con
los que estén familiarizados cuando se preparan para competir.
"Esto incluye sentirse cómodos
con lo que comen, y la familiaridad suele ser una parte de esa sensación",
agregó.
Otro hábito que tienen los
extranjeros es medir la comida con base en el número de calorías que
contiene. Esto es algo a lo que la mayoría de los chinos todavía no están
acostumbrados. Por lo tanto, todos los alimentos occidentales servidos en
la cafetería estarán acompañados por etiquetas con información nutricional
para facilitar a los atletas la toma de decisiones en cuanto a lo que
comen. Sin embargo, siguiendo la tradición, la comida china no
llevará ese tipo de etiquetas.
Con el objetivo de garantizar la
seguridad alimentaria, el BOCOG y los correspondientes departamentos
gubernamentales cooperarán plenamente para asegurarse de que desde el
campo hasta la mesa, todos los ingredientes estén plenamente
protegidos.
Por otra parte, Kang subrayó que
la comida no será lo único que esté bajo estrecha observación. Con una
avanzada tecnología, incluyendo GPS e Identificación por Frecuencia de
Radio (RFID), el personal de seguridad podrá monitorear los hoteles
olímpicos, los escenarios, los productores, los centros de distribución, y
los hospitales, entre otros.
De esta forma, si se produce
algún problema en relación con la comida, el BOCOG y el buró de comercio
de Beijing podrán ser informados de inmediato, tomar las decisiones
apropiadas con celeridad, y poner en práctica las acciones a que haya
lugar, afirmó Kang.