LIMA, 29 abr (Xinhua) -- Con la ascensión de
presidentes con el apoyo de las mayorías populares, América Latina empieza
a tener voz propia para salir de su postergación y su pobreza en la que
está sumida pese a contar con grandes riquezas naturales, aseguró
hoy en Bolivia el Premio Nobel de la Paz, el argentino Adolfo Pérez
Esquivel.
Como una esperanza calificó el hecho de que en
Venezuela, Brasil,Argentina, Paraguay, Ecuador, en Bolivia y en otros
países latinoamericanos se hayan constituido gobernantes que buscan la
igualdad para sus pueblos,que empiezan a tener voz propia para
concretar cambios.
"Antes el amo (el imperialismo) nos decía qué
teníamos que hacer, hoy los pueblos tienen voz propia y quieren cambiar
eso, porque América Latina no es un continente pobre, somos ricos",
aseguró Pérez Esquivel.
"¿Por qué hay tanta pobreza?, siempre hablando de la
pobreza. ¿Por qué no hablamos de la riqueza? ¿Dónde se concentra la
riqueza? ¿Quién se lleva la riqueza? ¿Por qué no se redistribuye esto
equitativamente?", se preguntó el Premio Nobel de la Paz-1980.
Por eso, aseguró que ahora América Latina enfrenta
una posibilidad que debe ser apoyada, pero que eso depende de todo un
continente y no únicamente de un país.
Sobre cómo ve a Bolivia ante la comunidad
internacional en momentos de una crisis política, Pérez Esquivel, dijo que
hay un fuerte interés de lo que se hace en el país y lo que hace el
gobierno de Evo Morales en políticas sociales y económicas.
Pero también señaló que otro lado se ve que muchos
medios de comunicación lo único que hacen es criticar al gobierno, no
difunden y menos apoyan las cosas justas que hace.
"Entonces uno tiene que pensar, ¿qué pasa con los
medios de comunicación?, son todas críticas, pero no veo un medio de
comunicación que valore los avances que se están haciendo en el
país", manifestó el premio Nobel.
Adolfo Pérez Esquivel estudió en la Escuela Nacional
de Bellas Artes y en la Universidad Nacional de La Plata de Argentina donde
fue formado como arquitecto y escultor.
En 1980 recibió el Premio Nobel de la Paz por sus
esfuerzos en defensa de los derechos humanos y continuó su trabajo
viajando por la mayor parte de países de Iberoamérica, Estados Unidos y
Europa, denunciando los graves crímenes de derechos humanos en el
continente americano.
Gracias a su iniciativa se iniciaron procesos
penales contra la dictadura militar argentina en Italia, España y
Alemania.
Desde el 2004 forma parte del Jurado Internacional
del Premio de Derechos Humanos de Núremberg, que cada dos años otorga un
premio a organizaciones o personas que se destacan en la promoción y
defensa de los derechos humanos en el mundo, aun con el riesgo de su
propia vida. Fin