BEIJING, 29 abr (Xinhua) -- El Diario del Pueblo, el rotativo  más importante de China, publicó hoy martes un comentario en el  que señala que la cuestión del Tíbet (al suroeste de China) no es  un asunto de carácter religioso. 

     La camarilla del Dalai Lama hizo un llamamiento a la comunidad  internacional para que se preocupase por la cuestión del Tíbet,  reclamando que los tibetanos carecían de libertad religiosa, dice  el comentario. 

     Sin embargo, la acusación de la camarilla del Dalai Lama contra China contradice los hechos, según palabras del editor jefe del  Grupo "Hindu Newspaper" citadas por el artículo. 

     El comentario afirma que la reencarnación del Buda viviente,  las diversas ceremonias rituales y la reanudación de los títulos  académicos de monjes muestran que las actividades religiosas en el Tíbet son normales. 

     En la actualidad, Tíbet tiene más de 1.700 monasterios de  budismo tibetano, 46.000 monjes y monjas, cuatro mezquitas y una  iglesia católica, afirma el comentario, subrayando que todas las  actividades religiosas se desarrollan sin problemas en el Tíbet. 

     De media, hay un lugar de práctica de cultos religiosos por  cada 1.600 tibetanos en la región, mientras sólo hay una iglesia  por cada 3.125 personas en Inglaterra, añade. 

     En los últimos años, muchos monjes recibieron cada año el Gexe  Lharampa, el máximo título académico de los cuatro grados que  existen en el sistema Gexe, de la secta amarilla, o la escuela  Gelugba del budismo tibetano. 

     El comentario también expresa que los seguidores comunes  disfrutan de la libertad religiosa, agregando que en el Tíbet se  pueden ver por todas partes carteles con sutras, ruedas para los  rezos y otros instrumentos religiosos. 

     La mayoría de los seguidores han construido estancias  destinadas para practicas oraciones en sus propias casas y más de  un millón de tibetanos se desplazaron a Lhasa para rendir homenaje al Buda. 

     El gobierno chino ha destinado más de 700 millones de yuanes ( 100 millones de dólares USA) desde 1980 para el mantenimiento de 1. 400 monasterios y reliquias culturales. El Palacio de Potala, el  monasterio de Norbu Linkag y el monasterio de Sakya fueron  renovados con la financiación del gobierno central. 

     Además, ha realizado esfuerzos para recopilar y publicar los  clásicos del budismo tibetano, incluyendo el Tripitaka. 

     Muchos festivales tradicionales tibetanos se han conservado,  incluyendo la Fiesta de Primavera que concuerda con el calendario  tibetano, y el Festival Shoton. 

     El comentario también indica que el gobierno respeta y protege  la libertad religiosa de conformidad con la ley. 

     En la actualidad, la libertad religiosa es un derecho básico de los ciudadanos chinos. Además, los derechos legítimos del personal religioso y sus seguidores están protegidos por la ley. 

     En épocas oscuras anteriores, sólo se podía practicar el  budismo tibetano pero ahora la religión en la región autónoma se  ha desarrollado con los tiempos. Con el budismo tibetano dominando, se han introducido más religiones en esta zona del país,  incluyendo la musulmana y la católica con más de 3.000 y 700  creyentes, respectivamente. 

     Los hechos arriba mencionados muestran de manera explícita que  la cuestión del Tíbet no es de carácter religioso sino sólo una  carta con la que la camarilla del Dalai Lama juega para ganarse la simpatía de otros, sentencia el artículo. 

     La esencia de la cuestión del Tíbet reside en un plan de acción para lograr la "independencia del Tíbet" y eso no se puede  disfrazar como un problema de tipo religioso, subraya el  comentario. Fin