WASHINGTON, 28 abr (Xinhua) -- Un equipo de
investigadores liderado por científicos del laboratorio Cold Spring Harbor
de Estados Unidos ha identificado por primera vez células madre que
permiten a las glándulas pituitarias de las cobayas crecer
incluso después de su nacimiento, según los informes presentados en la
edición del 29 de abril de la Reunión de la Academia Nacional de
Ciencias.
El equipo investigador averiguó que, en contraste
con la mayoría de las células madre adultas, estás células se distinguen
por activar el crecimiento inicial de este importante órgano.
Los resultados indican un modo novedoso por el cual
las glándulas segregantes de hormonas se pueden adaptar, tanto en
adolescentes como en adultos, a situaciones de estrés traumático
o cambios de la vida diaria como un embarazo.
Originariamente, el grupo investigador desarrolló
una herramienta para buscar células madre que posibilitasen el
crecimiento de células del cerebro adultas. Los investigadores
sabían que el gen denominado Nestin era de naturaleza neurológica en
estas células madre. Experimentaron genéticamente con ratones para saber
si las mismas condiciones que activaban el gen Nestin en una célula
particular también podían hacerle brillar en verde bajo la luz
ultravioleta.
La experimentación con ratones les dio a los
investigadores un indicador importante para las células susceptibles de
ser células madre adultas. Se sospechaba que en las glándulas pituitarias
podría haber células madre adultas, pero nunca se habían
encontrado.
Este órgano, que en personas tiene un tamaño similar
al de un guisante, se sitúa en la base del cerebro, desde donde segrega
hormonas que regulan varios procesos del organismo. En ratones, esta
glándula se desarrolla en la fase embrionaria, pero después tiene un
segundo momento de crecimiento. Pocas semanas después del nacimiento, la
pituitaria experimenta una gran expansión que indica un funcionamiento de
células madre adultas.
Los investigadores siguieron el rastro del gen
Nestin en las cobayas para identificar las posibles células madre adultas
en la pituitaria anterior, la parte del órgano que segrega hormonas.
Luego utilizaron otras técnicas para demostrar que realmente existen
células madre adultas.
"Hay seis linajes principales en la pituitaria
adulta", explicó el autor que lidera el grupo de investigación, Grisha
Enikopolov, "y nosotros podemos demostrar que una célula madre adulta
puede generar todos y cada uno de estos seis linajes, incluido cada
tipo de célula, segregante de una hormona distinta".
Estas células, sin embargo, difieren de la mayoría
de las células madre adultas. Las células que se convierten en células
madre en los adultos han contribuido también al desarrollo
embrionario y continúan funcionando como células madre en los
organismos adultos. Sin embargo, el equipo de investigadores ha
demostrado que las células madre adultas de la pituitaria no han
participado en la construcción de este órgano durante la fase
embrionaria.
Los científicos consideran que
su investigación indica que en la pituitaria de un ratón adulto existen dos
tipos de células productoras de hormonas similares, pero no
idénticas: unas células que crecen durante el desarrollo del embrión y otras
que aparecen más tarde. Los investigadores han especulado que la presencia
de dos grupos de células puede servirle al órgano para responder
de modo diferente ante los cambios que se puedan producir en el
organismo.