HEFEI, 28 abr (Xinhua) -- La oriental provincia
china de Anhui ha establecido en todo su territorio un sistema de reporte
diario para monitorear las infecciones ocasionadas por un virus que ha
causado la muerte de 19 niños en la ciudad de Fuyang en los últimos
dos meses.
El enterovirus 71 (EV71) puede causar la fiebre
aftosa, que generalmente empieza a manifestarse con un leve aumento de la
temperatura corporal seguido de la aparición de ampollas y úlceras en
la boca, manos y pies de las personas afectadas.
En casos serios, la infección puede ocasionar la
muerte, y no hay vacunas ni tratamientos terapéuticos disponibles.
El departamento de salud de la provincia también ha
decidido llevar a cabo talleres para entrenar a más de sus empleados en la
prevención y cura de la afección causada por el virus intestinal que
ahora campea en Fuyang.
Hospitales de la ciudad, localizada en la zona
noroccidental de Anhui, empezaron a recibir niños con fiebre, ampollas,
úlceras bucales e irritaciones en las manos y los pies desde comienzos de
marzo. Algunas de las víctimas fueron diagnosticadas con daños en
sus cerebros, corazones y pulmones.
Todos los niños afectados son menores de seis años,
y la mayoría no llega a los dos años.
Desde ayer domingo, cuando se reportó sobre el mal
por primera vez, y hoy lunes ha habido un aumento en el número de casos
reportados.
Hasta hoy habían sido registrados 915 casos de
infecciones con el EV71, incluidas las 19 muertes. En total 269 infantes
permanecen hospitalizados, siete de ellos en estado crítico, según el
gobierno de Fuyang.
Las infecciones se han encontrado no sólo en esa
ciudad sino también en el distrito de Huoqiu de la ciudad de Liu'an, el
distrito de Lixin, de la ciudad de Bozhou, ambos en Anhui, y el
distrito de Huibin, de la provincia de Henan, en el centro del
país.
Las autoridades de Fuyang han puesto en marcha una
agresiva campaña de limpieza del ambiente con el fin de mantener bajo
control el brote del letal virus.
Equipos de obreros del municipio han sido enviados a
desinfectar amplias zonas en las que se podría originar la
infección, así como a destruir posibles fuentes de parásitos y
enfermedades intestinales infecciosas.
En las áreas rurales las aguas residuales están
siendo acumuladas para tratarlas centralizadamente. Adicionalmente, a
todas las familias con niños menores de cinco años les han sido
entregados folletos con recomendaciones sobre cómo prevenir la
infección. Fin