JINAN, 28 abr (Xinhua) -- El número de muertos en
una colisión entre dos trenes ocurrida en la madrugada de hoy lunes en la
provincia oriental china de Shandong ha ascendido a 70, mientras
otros 416 pasajeros resultaron heridos en el accidente, según
confirmaron las autoridades ferroviarias.
Las investigaciones preliminares muestran que el
accidente fue causado por un error humano, y las autoridades han
descartado la posibilidad de que se trate de un acto de terrorismo.
El tren T195, de alta velocidad y que se desplazaba
de Beijing a Qingdao, se descarriló a las 04:43 horas en la aldea
Hejiacun, entre el distrito de Zhoucun y la estación de Wangcun en las
afueras de la ciudad de Zibo, a unos 70 kilómetros al este de Jinan,
capital provincial de Shandong, provocando que, al menos, 12 vagones
volcaran en la cuneta.
El convoy descarrilado chocó con el tren 5034 que
iba de Yantai a Xuzhou, haciendo que este último también se saliera de las
vías.
Las víctimas viajaban en dos trenes de pasajeros,
uno que realizaba el recorrido desde Beijing a Qingdao, famoso lugar de
veraneo en Shandong y sede de las competiciones de vela de los
próximos Juegos Olímpicos de Beijing 2008, mientras el otro se
desplazaba de la ciudad de Yantai, en el noroeste de Shandong, a la
ciudad de Xuzhou, en la vecina provincia oriental de Jiangsu.
No hay ningún ciudadano extranjero muerto en el
accidente, que ocurrió antes del previsible aumento de viajeros por el Día
del Trabajo a mediados de esta semana. Sin embargo, entre los
pasajeros heridos se encuentran cuatro ciudadanos franceses que han
sido trasladados al hospital por fracturas de hueso, informó un portavoz
de la oficina provincial de asuntos exteriores.
Fueron identificados como Pascal Boisson, de 54
años, su hijo Pierre Emmanuel, de 14 años, y su hija Joanne Boisson, de 22
años, y su amiga Robin Naurence, de 42 años.
Joanne Boisson, que sufría heridas de ligera
consideración, declinó cortésmente la petición de Xinhua de hacerle una
entrevista. "No me encuentro bien. Estoy de camino a otro
hospital para ver a mi hermano pequeño", afirmó por teléfono.
El viceprimer ministro, Zhang Dejiang, que está
supervisando las tareas de rescate, visitó esta tarde el Hospital de
Medicina Tradicional China de Zibo, donde Joanne y su padre recibieron
tratamiento médico.
El hospital había recibido a 21 pasajeros heridos
hasta el momento y se espera la llegada de más, según Zhang Jun,
responsable del departamento de ortopedia del hospital.
El paciente más joven era un niño de tres años de
edad, Liu Jinhang, natural de Qingdao.
"La mayoría de los pasajeros permanecían todavía
dormidos, pero algunos estaban de pie en el pasillo mientras esperaban para
bajarse en la estación de ferrocarril de Zibo", dijo la pasajera de
apellido Zhang, que se encontraba a bordo del tren procedente de
Beijing.
"De repente sentí que el tren, como si se tratara de
una montaña rusa, volcó hacia un lado y luego al otro. Cuando el
convoy se desvió de los carriles, muchas personas cayeron sobre mí y
el agua caliente se derramó de los termos rotos".
Zhang sufrió heridas en la cabeza por el accidente.
Cuando salió a través de una ventana del tren, vio que éste había
volcado sobre las tierras de cultivo situadas junto a las vías
férreas.
Muchos aldeanos se unieron de forma voluntaria a los
trabajos de rescate, algunos de ellos rompieron ventanas del tren con sus
herramientas agrícolas para que los pasajeros atrapados pudieran
salir, mientras otros trajeron alimentos y agua desde sus casas.
Varios sobrevivientes también participaron en las
operaciones de rescate.
Muchos pasajeros lograron salir del tren tras el
accidente. Algunos se cubrieron con las mantas de los vagones dormitorios,
debido al frío matinal.
Periodistas de Xinhua en el lugar del accidente
vieron sábanas manchadas de sangre y termos rotos en el suelo, y algunos
de los vagones descarrilados habían quedado gravemente dañados por el
siniestro.
Una mujer de 38 años de Jinan, capital provincial de
Shandong, escapó del primer tren descarrilado, saliendo por una gran
grieta en el piso, con su hija de 13 años.
"Estábamos todavía dormidas cuando ocurrió el
accidente. Me desperté al sentir el choque del tren. Luego de uno o dos
minutos éste se movió otra vez, pero de repente descarriló".
La mujer, de apellido Yu, estaba viajando con su
hija desde Yantai a Jinan en el tren de pasajeros 5034. Tras el siniestro
recibieron pan y agua y esperaban atención médica.
La madre dijo que sufría dolores en los pies, pero
la niña resultó ilesa.
Docenas de pasajeros heridos están recibiendo
atención médica en el Hospital Popular de Zhoucun. "La mayoría de ellos
sufrieron leves heridas y más personas fueron enviadas al hospital",
indicó un médico en una entrevista telefónica con Xinhua, quien agregó
que "algunos de nuestros médicos también han salido por el trabajo de
rescate".
El hospital, a 30 minutos en auto del lugar del
accidente, es uno de los varios hospitales dedicados al trabajo de
rescate.
Los equipos de rescate, integrados por médicos y
policías, han sido enviados desde las ciudades vecinas de Jinan y Weifang,
señaló un vocero del gobierno provincial de Shandong.
Los pacientes han sido enviados a 19 hospitales
situados en o cerca de Zibo. El gobierno municipal ha enviado a un equipo
de 1. 500 miembros a ayudar y consolar a las familias de los
fallecidos. Nueve hoteles y 34 centros de rescate se han reservado para los
familiares de las víctias del accidente.
Una investigación preliminar realizada por las
autoridades de ferrocarriles y seguridad laboral sugería que el accidente,
el peor en el país desde 1997, fue provocado por un error humano.
A pesar de que las investigaciones continúan,
algunos inspectores señalan que el tren T195 viajaba a 131 kilómetros por
hora antes del siniestro, una velocidad que excede el límite de los
80 kilómetros por hora entre las localidades de Zhoucun y Wangcun.
Inmediatamente después del accidente, dos altos
funcionarios del Buró de Ferrocarriles de Jinan fueron despedidos. El ex
director del buró, Chen Gong, y el ex jefe del Partido Comunista del
citado buró, Chai Tiemin, tendrán que hacer frente a una investigación del
Ministerio de Ferrocarriles.
Este departamento ha nombrado a Geng Zhixiu,
subingeniero en jefe del ministerio como nuevo director del Buró de
Ferrocarriles de Jinan, y a Xu Chang'an, vicepresidente del sindicato del
ministerio como nuevo secretario del Partido del mismo buró.
Un portavoz del ministerio ha expresado sus
condolencias por las víctimas mortales del accidente.
"Sentimos una gran pena por la pérdida de vidas y
esperamos la pronta recuperación de los heridos", dijo Wang
Yongping.
El accidente se ha convertido en el centro de
atención de los líderes chinos incluidos el presidente del país, Hu
Jintao, y el primer ministro, Wen Jiabao.
El siniestro ha dejado interrumpido el tráfico
ferroviario en ambas direcciones entre Jinan, capital provincial, y la
ciudad de Qingdao, una ruta crucial de 384 kilómetros de largo que conecta
los dos importantes municipios de la provincia.
Miles de pasajeros se vieron afectados por la
situación en las estaciones de Shandong el lunes, y las autoridades
organizaron autobuses para que pudieran llegar a sus destinos.
Se enviaron grúas y carretillas elevadoras a
mediodía para retirar los vagones destrozados de las vías, y más de 1.000
obreros trabajaron durante la tarde de hoy en las tareas de
reparación de la línea.
Por el momento, la sección dañada de la vía
ferroviaria que une Jinan y Qingdao ya ha sido reparada, y un tren de cerca
de una docena de vagones ha circulado despacio por esta seccion a las
19: 45 hora local.
El Ministerio de Ferrocarriles afirmó que esperaba
reanudar el servicio a las 08:00 horas de mañana martes.
Este es el segundo accidente grave que tiene lugar
en Shandong este año. En enero, un tren de alta velocidad que se
desplazaba desde Beijing a Qingdao atropelló en la ciudad de Anqiu a un
grupo de trabajadores ferroviarios que participaban en tareas de
reajuste en las vías, dejando un saldo de 18 muertos y 9 heridos.
Fin