MANILA, 27 abr (Xinhua) -- A pesar del aumento del
gasto del gobierno de Filipinas para solucionar la actual crisis del
arroz, el gobierno afirma que se siente optimista sobre las perspectivas
de lograr su objetivo de eliminar el déficit presupuestario para
finales de año, informó el jueves un diario nacional.
El déficit presupuestario en el primer trimestre fue
de 51.600 millones de pesos (1.260 millones de dólares USA), según datos
publicados por el departamento de Finanzas.
La cifra representa un déficit con respecto al
objetivo de déficit establecido por el gobierno de 60.200 millones de
pesos (1. 460 millones de dólares).
El secretario de Finanzas, Margarito Teves, afirmó
que el gobierno se fijó el objetivo de un superávit de 60.000 millones
de pesos para los tres siguientes meses, y expresó su confianza en
que el gobierno pueda "finalizar el año con un presupuesto
equilibrado."
Filipinas registró un déficit en su presupuesto de
9.400 millones de pesos (230 millones de dólares) en 2007, la cifra más
baja en 10 años. Después de pasar 10 años en números rojos, el
gobierno espera lograr un déficit presupuestario cero este año, con
los ingresos ayudando al presupuesto de 1,23 billones de pesos (30.300
millones de dólares) propuesto para este año.
Sin embargo, como uno de los mayores importadores de
arroz del mundo, Filipinas se enfrenta a una dura lucha para poder
alimentar a sus casi 90 millones de habitantes en un momento en el que los
principales productores de arroz del mundo están reduciendo las
exportaciones, y los precios del cereal están alcanzando máximos
nunca vistos en los mercados internacionales.
Los críticos del gobierno afirmaron que como el
presupuesto para 2008 no fue aprobado hasta marzo, el gasto aumentaría en
los siguentes meses.
El subsecretario de Finanzas, Gil Beltrán, afirmó
que el coste de la intervención para asegurar el suministro de arroz y
rebajar los desbordados precios a la importación "se había integrado"
desde hace tiempo en el presupuesto para este año, y que el gasto
adicional se puede financiar con fondos externos al presupuesto.
"Esto ya se había anticipado. No estamos preocupados
por ello," afirmó Beltrán, citado por el diario The Philippine Daily
Inquirer.
Filipinas afirma que para 2008 necesita importar no
menos de 2, 2 millones de toneladas métricas de arroz, lo que supone más
del 10 por ciento de la demanda de consumo nacional.
Pero el precio del índice del arroz blanco Thai 100%
B subió el jueves hasta los 1.000 dólares USA por tonelada métrica, lo que
supone un aumento del 161 por ciento en el precio desde el comienzo
de este año.
Sin embargo, la Autoridad Nacional de Alimentación
ha prometido mantener los precios del arroz subvencionado por el gobierno a
18, 25 pesos (0,45 dólares) por kilo, una medida tomada para
tranquilizar a la población pero que inevitablemente incurrirá en
una inmensa deuda.
El banco de inversión UBS, con sede en Suiza, afirmó
que la decisión del gobierno filipino de importar arroz a precios más
altos y seguir vendiéndolo a bajo precio en el país podría costarle
no menos de 43.000 millones de pesos (1.050 millones de dólares), o el 0,6
por ciento del PIB (producto interior bruto) este año.
Los economistas también advierten de que una posible
subida de los salarios, un esquema de exención de impuestos más amplio, y
otros programas de bienestar social considerados por el gobierno y el
Congreso actualmente podrían suponer un duro golpe para la economía y
provocar una subida de la inflación. Fin