Por Gerardo Laborde
MONTEVIDEO, 26 abr (Xinhua)
--Ministros de economía sudamericanos alcanzaron en Montevideo un acuerdo
preliminar para que el Banco del Sur comience a operar en 2008 con un
capital inicial suscrito de unos 7.000 millones de dólares
americanos.
Los siete países fundadores realizarán un aporte
diferente -de acuerdo a tres franjas- considerando las asimetrías de las
economías y con plazos de hasta diez años para integrar el capital.
El avance en la conformación de la institución se
dio tras la reunión del viernes en la que participaron los ministros de
Economía de Brasil, Ecuador, Paraguay, Venezuela, y Uruguay, más el
viceministro de Pensiones de Bolivia.
Sin embargo, la ausencia del representante de
Argentina -por el imprevisto cambio de ministro- determinó que lo resuelto
en la sede del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) aún deba ser ratificado
por Buenos Aires.
Creada a instancias del presidente venezolano Hugo
Chávez, el Banco del Sur pretende financiar y promover el desarrollo
regional sin depender de otras entidades crediticias
internacionales.
Según el acuerdo inicial, Argentina, Brasil y
Venezuela suscribirían un capital de 2.000 millones de dólares cada uno,
Uruguay y Ecuador, aportarían 400 millones, y Paraguay y Bolivia
unos 100 millones cada uno.
Fuentes que participaron del encuentro, citadas por
la prensa local, dijeron que la ausencia de Argentina facilitó, en parte,
el lograr un consenso sobre los aportes de cada socio del banco.
En las reuniones técnicas previas, Buenos Aires
proponía un aporte similar de los países aunque con condiciones
"mitigantes" para las economías más pequeñas.
El ministro uruguayo Danilo Astori explicó que "para
favorecer a los países más pequeños", éstos tendrán acceso a créditos ocho
veces mayores a su aporte inicial, la mitad de los que podrán otorgarse a
los países grandes.
Astori señaló que un 20 por ciento sería el mínimo
de integración de capital al inicio de este proceso, que se prevé comenzar
antes de fin de este año.
Para completar la integración del capital se
dispondrá de dos plazos distintos, de hasta cinco años para la primera
franja de países(Argentina, Brasil, y Venezuela) y de hasta diez para las
otras dos.
El capital también podrá integrarse hasta el 10 por
ciento en moneda local y el resto en divisas internacionales.
Los secretarios de Estado comunicarán esta propuesta
a los presidentes de cada país y luego retomarán las reuniones para
continuar analizando el funcionamiento de la entidad.
El ministro venezolano Rafael Isea expresó su
expectativa de que este año "ya comience a funcionar" el Banco del Sur y
se culminen "lo más pronto posible las discusiones de los temas que están
en la mesa".
Pero uno de los puntos clave que aún resta por
definir es la representación y el voto en el futuro directorio de la
institución.
Guido Mantega, ministro brasileño, señaló a la
prensa que no puede anticiparse la formación de los cargos y controles en
el banco, cuestión que será discutida en la próxima reunión, cuando
Argentina esté presente.
Para Brasil "no hay decisión a priori" por lo que se
examinará y se decidirá "a la luz de estas experiencias (de otros
organismos internacionales) y de nuestros intereses", añadió el
funcionario.
De cualquier forma, los Congresos de los siete
países miembros deberán ratificar lo que resuelva cada gobierno sobre el
Banco del Sur.
"Si depende de nuestra voluntad, vamos a acelerar la
implementación de este banco, porque la región precisa de más
fuentes de financiamiento para financiar los proyectos de
integración", señaló Mantega.
Los presidentes de los siete países miembros del
Banco del Sur firmaron el acta fundacional de la institución el pasado 9
de diciembre en Buenos Aires.
La entidad crediticia tendrá su sede central en
Caracas y dos sucursales en Buenos Aires y La Paz. Fin