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Graneros mundiales : Producción de biocombustibles en EEUU dispara los precios de los alimentos
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Graneros mundiales : Producción de biocombustibles en EEUU dispara los precios de los alimentos
  24.04.2008 Actualizado a las 20:32:33
 

     Desde principios de este siglo, el mercado internacional de los cereales ha dicho adiós a los bajos precios y ha dado paso a un  proceso de encarecimiento que registra constantes máximos  históricos, lo que ha despertado gran interés por la stiuación de  los principales productores de cereales y por el impacto del alza  de los precios en estos países, conocidos como "los graneros del  mundo". 

     La redacción de Xinhua retransmite los ocho artículos  especiales al respecto despachados entre los días 11 y 14 de este  mes con el objetivo de compartir con los lectores un panorama  general de la actual situación en los principales exportadores de  productos agrícolas -Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil y  Ucrania-, el primer productor de trigo,China, y el mayor productor de arroz -Tailandia.  

      

     BEIJING, 24 abr (Xinhua) -- A pesar de que la población  estadounidense dedicada al sector agrícola sólo representa el 2  por ciento de la total del país, el sector se sitúa entre las  primeras en la productividad agraria y en la exportación en el  mundo, y así por ejemplo, California es el centro de producción de frutas, verduras y productos lácteos; Kansas lo es de trigo; y  Idaho, de patata. 

     El incremento de los precios de los alimentos ha supuesto  mayores ingresos para los agricultores y los ganaderos  estadounidenses, que esperan ingresar en 2008 hasta 92.300  millones de dólares USA por esta actividad, un 51 por ciento más  que el nivel promedio de los últimos diez años, de acuerdo con un  artículo publicado en el diario chino Global Times. 

     Según divulgó el diario estadounidense Washington Post, en el  estado de Nebraska existe una pequeña localidad agraria de algo  más de 2.000 habitantes en la que abundan los edificios de nueva  construcción y las viviendas reformadas. 

     En este lugar, un agricultor dedicado a la producción de maíz y soja ha abierto una tienda de joyas y una cafetería. Otro conduce  un Mercedes. 

     La población agrícola y ganadera ha exigido al gobierno que  relaje la normativa y permita que se exploten nuevos terrenos con  el objetivo de incrementar la producción, mientras que un grupo de congresistas solicitan al gobierno que dedique en los próximos 10  años hasta 6.000 millones de dólares en el sector primario. 

     El incremento de los precios de los alimentos en todo el mundo  responde a diversos factores, entre ellos la creciente demanda en  el mercado mundial, la devaluación del dólar o la escasez de  suministro, no obstante, existe un factor que no puede ser pasado  por alto: la producción de biocombustibles. 

     El año pasado, las exportaciones estadounidenses de maíz  disminuyeron, no porque la producción fuera menor, sino porque  aumentó la demanda interna de maíz para la fabricación de  biocombustibles. 

     En 2007, el 19 por ciento del maíz que se produjo en Estados  Unidos se dedicó a la fabricación de etanol, un 30 por ciento más  que el año anterior. 

     El margen de beneficios ha llevado a muchos agricultores a  cultivar este producto, disminuyendo la superficie dedicada a  otros cultivos como la soja y el algodón, lo que también ha  conducido a un aumento del precio de estos bienes. 

     A finales del año pasado el presidente estadounidense, George W. Bush, firmó la nueva ley de energía, en la que se fija como  objetivo que el país produzca 36.000 millones de galones de  biocombustibles para 2022, de los cuales 21.000 millones de  galones han de proceder de etanol de celulosa producido a partir  de residuos vegetales. 

     En opinión de algunos expertos, los gases de efecto invernadero que producen los biocombustibles no son inferiores a los que  despiden los combustibles fósiles. 

     En este sentido, tanto el "respeto del medio ambiente" como los "biocombustibles" son simplemente términos "políticamente  correctos" en Estados Unidos, para el que el encarecimiento de los alimentos está teniendo grandes ventajas. 

     Es por esto que aquellos que abogan por la seguridad  alimentaria se enfrentarán con mayores dificultades para conseguir que su voz se oiga.

(2): Tecnología y gestión sitúan a Canadá a la  cabeza en producción agraria  

     BEIJING, 24 abr (Xinhua) -- La agricultura y la industria  alimentaria constituyen una importante parte de la economía  canadiense, con una contribución del 9 por ciento a su Producto  Interno Bruto (PIB), así como uno de los principales pilares de su comercio exterior. 

     De la gran superficie del país, sólo 68 millones de hectáreas, equivalentes al 7 por ciento, están dedicadas a la producción  agraria, ya que debido a las condiciones meteorológicas, las  explotaciones se concentran en una estrecha franja de unos 400  kilómetros a lo largo de la frontera con Estados Unidos. 

     De la producción agraria, un 62 por ciento se dedica a la  agricultura y un 38 por ciento a la ganadería.  

     Los principales productos agrícolas del país son el trigo, la  cebada, el tabaco, las verduras, los productos lácteos, la madera  y el pescado. Situado entre los cinco mayores exportadores de  trigo del mundo, Canadá produjo en 2007 un total de 26,3 millones  de toneladas, y la mayor parte se vende en el exterior.  

     De acuerdo con los datos oficiales, la producción media de  granos ordinarios se sitúa en 24,9 millones de toneladas anuales,  de las cuales 18,4 millones de toneladas se dedican al consumo  animal y cinco millones, a la exportación. 

     Entre las características de la agricultura del país destacan  su alto desarrollo y modernización, a la vanguardia del planeta,  que han colocado al país entre los siete grandes productores de  cereales del mundo. 

     Gracias a esto ha sido posible combinar las explotaciones  familiares con la mecanización más desarrollada. 

     Así, de las 246.000 explotaciones agrarias registradas en 2000  en el país, la mayoría corresponde a granjas familiares, con una  superficie media de 300 hectáreas, mientras que sólo un 10 por  ciento de ellas tiene más de 500 hectáreas. 

     En este sentido y debido a la modernización del sector, estas  explotaciones pueden sacar adelante su producción con una mano de  obra limitada y, por lo tanto, reducir gastos.  

     Cabe destacar además que la combinación de la agricultura con  una importante industria alimentaria fortalece en gran medida el  peso de este sector en la economía nacional. 

     El sector primario representa un 4 por ciento de la economía  del país; el secundario, un 40 por ciento; y el sector de  servicios, un 56 por ciento. 

     No obstante, la unión de la agricultura y la industria  alimentaria disfruta de un peso muy superior al de la agricultura  por sí sola, ocupando un 9,8 por ciento en el PIB del país, y las  exportaciones contribuyeron con 5.050 millones de dólares  canadienses al superávit de la balanza comercial de la nación  americana en 2003 (según la cotización actual, un dólar canadiense equivale a 0,98 dólares USA). 

     Otro valor añadido de la producción agrícola canadiense es su  alta especialización. En la actualidad, la producción de grano de  Canadá está concentrada en tres provincias con una gran superficie de prados, de las cuales la de Saskatchewan produce un 60 por  ciento del trigo del país; la de Alberta, un 50 por ciento de la  cebada; y la de Ontario un 75 por ciento del maíz, siendo además  ésta última provincia la única que produce soja. 

     Por todas estas características, los productos agrarios  canadienses son altamente competitivos en el mercado internacional, a lo que contribuye de una forma muy significativa la protección  que ejerce el Estado sobre este sector a través de leyes y medidas de promoción, en lugar de subsidios o aranceles aduaneros. 

     Así por ejemplo, ya en 1912 el Parlamento aprobó la "Ley de  Adquisición de Granos y Exámen de Calidad", según la cual el trigo exportado debía contener un 13,6 por ciento de proteínas en su  valor nutritivo, lo que garantizaba la calidad del producto. 

     En 1935 fue divulgada la "Ley de Recuperación de las  Explotaciones Agrarias de los Prados", que incluía mejoras en el  suelo de la región de prados, construcción de obras hidráulicas y  asistencia tecnológica, lo que resultó en una mayor importancia de las provincias en cuestión como almacén estatal de cereales. 

     Por otra parte, el país disfruta de excelentes sistemas de  administración de la producción agrícola. 

     En Ottawa se ha establecido una asociación de productores de  semillas, con representación en todas las provincias, para  gestionar el cultivo de semillas mejoradas y coordinar una  estrecha colaboración con centros de investigación científica del  Ministerio de Agricultura y universidades de Ingeniería Agrónoma. 

     En este sentido, las especialidades educativas dirigidas a este sector reciben gran atención, así como la inversión en  investigación agraria, y existe una estrecha red de cooperación en la que participan el Ministerio de Agricultura, las direcciones  provinciales de agricultura, las universidades, los institutos de  agricultura y los empresarios. 

     Más de medio centenar de organismos de investigación están  repartidos por todo el país, cuya inversión en investigación  agraria se sitúa entre las primeras del mundo desarrollado, con un 12 por ciento del presupuesto gubernamental dedicado a las  ciencias naturales. 

(3): Bonanza de sector agrario brasileño gracias a altos precios de alimentos  

     BEIJING, 24 abr (Xinhua) -- La entrada en el nuevo siglo ha  venido acompañada de continuos aumentos en el precio de los  alimentos, hecho que ha sido recibido con pesar en los países  importadores y con satisfacción en los grandes exportadores, como  es el caso de Brasil. 

     Las exportaciones agrícolas han propiciado amplios beneficios  al país sudamericano, que está invirtiendo los fondos obtenidos en el desarrollo de infraestructuras básicas, todo lo cual está  contribuyendo a un boyante crecimiento económico. 

      

     EL GRANERO MUNDIAL DEL SIGLO XXI 

     Brasil constituye en la actualidad el granero del planeta, ya  que el volumen de producción y exportación de diez de sus  productos agrícolas de gran consumo es uno de los mayores en el  mundo, entre ellos el azúcar, el café y las naranjas, de los que  el país es el mayor exportador y productor del mundo, tanto en  términos de valor como en términos de volumen. 

     Asimismo, Brasil es el segundo productor mundial de soja,  ternera y tabaco, y el primer exportador de estos bienes en  términos de valor. 

     Durante el ejercicio fiscal 2007/08, el valor global del sector agrícola de Brasil se cifró en 245.400 millones de dólares, o lo  que es lo mismo, un 23 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) del país. 

     La población brasileña que trabaja en esta industria representa un 11 por ciento del total de los ciudadanos del país y, gracias  al encarecimiento de los alimentos en los mercados internacionales, ha visto sus ingresos incrementados en un 30 por ciento en dos  años.  

     Según datos divulgados por el diario chino Global Times, una  explotación agraria de tamaño medio (unas 3.100 hectáreas de  terreno) logra en un año 5 millones de dólares USA en ingresos,  muy por encima de lo obtenido por un empresario medio. 

     Por su parte, las explotaciones pequeñas, de unas 500 hectáreas, obtienen 80.000 dólares anuales, cifra superior a los ingresos de  cualquier funcionario de alto rango. 

     Finalmente, los jornaleros que trabajan con tractores,  recolectoras y demás maquinaria ingresan lo mismo que un  trabajador medio de las ciudades y pasa sus vacaciones anuales  junto al mar. 

     El aumento de los precios de los alimentos ha actuado como  motor de desarrollo para el sector agrícola de Brasil, bonanza que atrae a numerosos trabajadores de las ciudades, que se trasladan a diario al campo para trabajar. 

      

     PROTAGONISMO DE LA SOJA  

     Debido a las altas cotas en las que oscila el precio de la soja, gran parte de los agricultores del país han optado por dedicarse a este producto, desechando los cultivos originarios de cada zona. 

     En el estado de Mato Grosso, grupos de indígenas que han vivido durante generaciones en pleno bosque del Amazonas han comenzado a  quemar partes de selva para cultivar soja, lo que obligó al  gobierno federal a enviar a la zona efectivos de la policía  militar para detener la gestión contra este paraje natural. 

     A pesar del aumento en la producción de soja, el precio de este grano en el Mercado de Chicago continúa su tendencia ascendente,  pasando de los 10 dólares la bolsa a 12 dólares. 

     En este sentido, el mundo espera que Brasil conitnúe  incrementando su producción agraria con la esperanza de que pueda  frenar el encarecimiento de los alimentos. 

      

     TECNOLOGIA AL SERVICIO DEL SECTOR AGRICOLA 

     Lo que asegura el crecimiento rápido, estable y ordenado del  sector primario en Brasil es la modernización, que a su vez se ve  reflejada en las explotaciones intensivas, que convierten al país  en productor a gran escala. 

     Las grandes explotaciones brasileñas, que pueden llegar a tener decenas de miles de hectáreas, cuentan con todo tipo de maquinaria y, a pesar de que las pequeñas explotaciones, de al menos 500  hectáreas, no siempre están tan bien equipadas, dado que presentan mayores limitaciones económicas, en todo el país se pueden  encontrar compañías dedicadas al alquiler de maquinaria agrícola. 

     La aplicación de tecnologías informáticas constituye un factor  clave de la modernización agrícola y, en este sentido, los  trabajadores de esta industria en Brasil se están formando en el  uso de ordenadores. 

     A través de Internet, los agricultores y ganaderos están al día de toda la información disponible respecto a la siembra,  condiciones meteorológicas o técnicas novedosas de arado. Del  mismo modo, si se detecta algún problema en el proceso de  producción, los productores se pueden poner en contacto inmediato  con expertos del Centro de Investigación Agrícola y Ganadera de  Brasil, habilitado por el gobierno. 

     Finalmente, Internet les permite además realizar un seguimiento de los precios que los productos agrícolas alcanzan en el mercado  de Sao Paulo y de Chicago, y actuar en consecuencia a la hora de  fijar precios o esperar para vender

(4): El campo, motor y conflicto de la economía  argentina 

     Por Atilio Medina  

     BUENOS AIRES, 24 abr (Xinhua) -- Durante los últimos años,  gracias al aumento de las exportaciones, el sector agropecuario es el que más se ha desarrollado en Argentina. 

     Esta situación ha dado un gran crecimiento de la economía, pero en vista de la reducción mundial de la reserva de los cereales, el gobierno argentino ha puesto en marcha una nueva política de  retenciones sobre las exportaciones de los principales productos  agrícolas. 

     Este nuevo esquema de retenciones móviles, que se basa en la  transformación de la alícuota fija a móvil (cambiarían  automáticamente en función al precio internacional), intenta  desligar los precios del mercado interno de los del mercado  internacional. 

     Con esta política, el gobierno pretende utilizar las  retenciones como un instrumento contra la creciente inflación del  país, y en un contexto mundial de alza de precios. 

     Con las retenciones se reducen los beneficios netos por  exportación, y de esta manera también se lleva a que el empresario reduzca el valor de los productos para el mercado interno. 

     Esta política ha encontrado una gran resistencia por parte de  los representantes del sector agropecuario, que detuvieron desde  mediados de marzo hasta principios de abril sus actividades y  realizaron cortes del tráfico en distintos puntos del país,  exigiendo al gobierno que retirara la medida. 

     El motivo del rechazo es que se limitaría la venta de productos y materias primas que los empresarios actualmente pueden exportar  casi ilimitadamente, como sucede con la soja, los aceites, el  trigo y el maíz. 

     De esta manera se reduciría la rentabilidad de las  explotaciones agropecuarias y según el sector, peligraría la  producción, situación poco probable debido a la creciente  rentabilidad que desde 2002 viene teniendo el campo. 

     La combinación entre los elevados precios internacionales y una moneda depreciada (como es el caso del peso argentino) permite que las ganancias sean cada vez mayores. 

     Esta situación de enriquecimiento provocó también un gran  aumento del valor de la tierra, especialmente en la región  pampeana, que incluye la provincia de Buenos Aires, La Pampa,  Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos. 

     Un ejemplo de este incremento es el precio en dólares  registrado en 2007 de la región maicera de la provincia de Santa  Fe, que subió un 171 por ciento en comparación con el de 1999. 

     Según estimaciones oficiales, cerca del 70 por ciento de la  producción de soja proviene de terrenos que han sido alquilados  por sus dueños a productores que pagan con una parte de lo que  producen. 

     Además de controlar la inflación, las retenciones supondrán una alta recaudación fiscal, que según las estimaciones, ascenderá  hasta los 1.500 millones de dólares adicionales en 2008. 

     Según la consultora argentina M&S, con el nuevo esquema, la  recaudación por retenciones se duplicará con respecto al año  pasado. En esta estructura, el complejo oleaginoso representaría  las tres cuartas partes. 

     En gran medida, esta alta recaudación de las retenciones es  consecuencia de la cada vez mayor producción y exportación de la  soja.  

     Otro de los objetivos perseguidos por las autoridades nacionales es evitar el monocultivo de la soja, que no sólo deprecia la  tierra (al no haber rotación), sino que también le quita lugar a  cultivos con más demanda en el mercado interno y claves para la  canasta familiar, como el maíz o el trigo. 

     Según la Secretaría de Agricultura, para el 2008 la superficie  de tierra sembrada en todo el país será de 30,28 millones de  hectáreas. La soja ocuparía más de la mitad de esta superficie,  con 16,9 millones de hectáreas. 

     Otro de los conflictos que genera esta nueva estructura es que  afectaría sobre todo a los pequeños y medianos productores, que  son los que soportan actualmente las condiciones de producción más duras. 

     Esto obedece a que, en su gran mayoría, estos productores no son exportadores, no tienen la capacidad de compra de equipamiento de  los grandes y tampoco tienen el mismo acceso a la tecnología. 

     A estas desventajas se les suma el hecho de que buena parte de  ellos no produce en la zona agrícola núcleo, sino en áreas  alejadas de la misma, con lo cual tienen diferentes ganancias y  costos.

5): Gobierno chino se esfuerza por garantizar  seguridad alimentaria  

     BEIJING, 24 abr (Xinhua) -- ¿Cómo se alimentan los 1.300  millones de habitantes chinos en un mundo en el que los precios de los alimentos aumentan cada día más y las existencias de cereales  rozan su nivel más bajo de los últimos 20 años?         

     LA SEGURIDAD ALIMENTARIA NACIONAL DE CHINA ESTA GARANTIZADA 

     Las lluvias a principios de abril no pudieron saciar la sed del norte de China, donde según la Administración de Meteorología de  China, continuará la actual sequía, la más grave de los últimos  cinco años, que coincide desafortunadamente con la temporada  primaveral, de gran importancia para los cultivos. 

     Además, el sur de China ha sufrido a principios del año las más severas nevadas de los últimos 50 años. 

     Todo esto ha despertado ciertos temores respecto a la seguridad alimentaria en el país asiático, donde 900 millones de habitantes  viven en el campo.  

     Las palabras del jefe de la Administración Estatal de Cereales de China, Nie Zhenbang, tal vez podrían disipar las preocupaciones de la gente, ya que afirmó recientemente a Xinhua que la seguridad alimentaria nacional de China está garantizada gracias a la  producción y a la reserva de cereales del país asiático. 

     "En cuanto a la situación nacional, China logró en 2007 por  cuarto año consecutivo cosechas que le permitieron alcanzar una  producción anual de más de 500 millones de toneladas, mientras el  consumo de alimentos aumenta de forma estable", explicó Nie. 

     "La producción y la demanda se encuentran, en términos  generales, equilibradas, por lo que el depósito nacional de  alimentos siempre se ha mantenido en un nivel relativamente alto,  el suministro alimentario está garantizado y no habrá crisis en  este sentido", aseguró. 

     China cuenta con una reserva de entre 150 y 200 millones de  toneladas de cereales, cifra superior al promedio mundial.  

     Además, según el viceministro de Agricultura de China, Wei  Chaoan, China ha contribuido a la estabilización de los precios  internacionales de los cereales. El volumen de las exportaciones  chinas de cereales alcanzó el año pasado los 9,91 millones de  toneladas, cifra muy superior a las importaciones, que se situaron por debajo de los 1,6 millones de toneladas. 

      

     EL ALZA DE LOS PRECIOS NO TIENE POR QUÉ SER NEGATIVA 

     A largo plazo, el alza de los precios de los cereales no ha de  ser necesariamente algo negativa para los agricultores chinos,  según el diputado de la Asamblea Popular Nacional de China Zhao  Peng, presidente de la sucursal del Banco Industrial y Comercial  en la provincia oriental de Anhui. 

     Zhao indicó que, en primer lugar, el alza de los precios ayuda  al aumento de los ingresos de los agricultores.  

     El coste de la producción agrícola por unidad en China es  superior al de los grandes países productores de cereales, y ahora se ha añadido el factor de la revaluación de la moneda china, por  lo que los productos agrícolas chinos no son competitivos en el  mercado mundial. 

     No obstante, dado que los precios de los cereales se mantienen  en niveles altos, cultivar cereales en China es una actividad  lucrativa.  

     En segundo lugar, el alza de los precios de los cereales es, en cierto sentido, un regreso a su nivel razonable, porque en la  última década, el ingreso de los ciudadanos chinos ha aumentado  hasta en diez veces sin que los precios de los cereales chinos  hayan variado ostensiblemente. 

     Tercero, el alza de los precios de los cereales ayuda a  proteger la tierra cultivada. Los aumentos de los precios de los  cereales se deben en gran medida a que los cereales ya no son  simplemente productos agrícolas, sino una parte de las materias  primas industriales.  

     Por ejemplo, Estados Unidos, el mayor país consumidor de  energía del mundo y un exportador tradicional de alimentos,  utiliza el maíz para producir etanol, lo que constituye la  principal razón de que el precio del maíz en el mercado de futuros incrementara su valor en un 75 por ciento.  

     La cosecha de la tierra ya no significa únicamente cereales, lo que lleva a la gente a reconocer la naturaleza de la misma y a ser conscientes de la necesidad de proteger la tierra cultivada, algo  que se fomentará. 

      

     MEDIDAS PARA GARANTIZAR SUMINISTRO DE CEREALES 

     La situación de la producción de los cereales en China se  enfrenta a factores negativos. En primer lugar, el coste de  producción de los cereales está aumentando por la creciente alza  de los precios del petróleo y de los medios de producción agrícola como fertilizantes químicos y pesticidas, por lo que está  disminuyendo el entusiasmo de los campesinos por dedicarse al  campo, según opinó Cheng Yawen, experto chino en los asuntos de la política internacional.  

     En segundo lugar, según el estudioso, la población que se  dedica a la producción agrícola está disminuyendo. A medida que se desarrollan los procesos de industrialización y urbanización,  mucha mano de obra activa en el campo se va trasladando a la  ciudad para buscar empleo, lo que ha desembocado en la escasez de  obra en el campo.  

     Además, los avances en tecnología agrícola y la eficacia de la  producción agrícola son limitados, mientras que hasta 2030 la  población china seguirá aumentando y en la pirámide alimentaria se incrementará la demanda de proteínas, por lo que es necesario  aumentar la producción de cereales. 

     Para garantizar la seguridad alimentaria, el Consejo de  Estado (gabinete) de China decidió este mes invertir otros 25.250  millones de yuanes (3.606 millones de dólares USA) adicionales que se inclurián en el presupuesto rural de este año, principalmente  para subsidiar a los agricultores en la compra de semillas,  combustible, fertilizantes y otros materiales necesarios para la  producción.  

     El Ministerio de Finanzas se apresuró a pagar 63.300 millones  de yuanes (9.040 millones de dólares USA) en subsidios a los  agricultores antes de lo programado para que el dinero estuviera  disponible en la temporada de siembra de primavera. 

     El gobierno elevó también el precio de compra estatal, por  debajo de los precios del mercado, para el arroz y el trigo, la  segunda medida de este tipo desde febrero de este año.  

     Además, el gobierno de China recurrirá a las tecnologías de  percepción remota vía satélite para supervisar el uso de las  tierras y proteger los derechos legales de los campesinos, según  afirmó Yun Xiaosu, viceministro de Tierras y Recursos Naturales. 

     China garantizará que haya por lo menos 120 millones de  hectáreas de tierras cultivables para alimentar a sus 1.300  millones de habitantes, afirmó Yun.

(7): Ucrania, antiguo granero europeo, se  enfrenta con una crisis agraria   

     BEIJING, 24 abr (Xinhua) -- El fértil suelo de Ucrania, que  cuenta con el 23 por ciento de la tierra negra del mundo, hizo del país durante mucho tiempo el "granero de Europa", con una  producción de cereales que llegó a cifrarse en 51 millones de  toneladas. 

     Sin embargo, lejos de beneficiarse de los astronómicos precios  de los alimentos en los mercados internacionales, el sexto país  del mundo en exportaciones agrarias ha visto su producción y  exportación cereales disminuidas en 2007, de acuerdo con un  artículo publicado en el diario chino Global Times. 

     En 2006, Ucrania exportó 10,5 de los 34,3 millones de toneladas de su producción agraria, entre la que destaca el maíz y el trigo. No obstante, el año pasado la producción ucraniana cayó siete  millones de toneladas debido a la grave sequía primaveral que  afectó a 10 millones de hectáreas de cultivos. 

     Dada la caída en la producción nacional de productos agrícolas  y la subida de los precios de los alimentos en el mercado  internacional, los precios de los alimentos básicos se  incrementaron en el mercado nacional un 22,9 por ciento, mientras  que otros productos, como la carne y los huevos, se encarecieron  entre el 40 y el 50 por ciento. 

     Ante esta situación, el gobierno ucraniano impuso una estricta  cuota de exportación de cereales con el fin de garantizar la  seguridad alimentaria del país y estabilizar los precios de los  alimentos. 

     Según estadísticas oficiales, en los primeros diez meses de  2007, la exportación de trigo cayó un 75 por ciento, mientras que  la de maíz cayó un 43 por ciento en comparación con el mismo  periodo del año anterior. 

     El gobierno destacó en varias ocasiones la prioridad de la  agricultura en el desarrollo económico y su determinación a  convertir a Ucrania en el cuarto o quinto exportador agrícola del  mundo en los próximos años. 

     Sin embargo, los analistas económicos señalan que el  renacimiento de la agricultura ucraniana se enfrenta con algunos  desafíos. 

     En primer lugar, la inversión agrícola de Ucrania está muy por  debajo de las necesidades. Según explicó Leonid Kozachenko,  viceprimer ministro responsable de agricultura, las empresas del  sector primario sólo consiguen una décima parte de los préstamos  que necesitan. 

     El presidente ucraniano, Victor Yuschenko, impulsa la  privatización de la tierra y el libre comercio del suelo, a lo que se oponen con vehemencia los partidos de izquierdas, como el  comunista y el socialista, ante el temor de que la medida pueda  desembocar en un amplio paro en esta industria. 

     Los inversores adoptan una actitud expectante dada las  confrontaciones e intransigencias entre las diferentes fuerzas  políticas y los frecuentes cambios de gabinete, lo que obstaculiza el desarrollo de la agricultura. 

     Según datos del Departamento de Política Agraria, un 30 por  ciento de las empresas del sector y un 40 por ciento de las firmas alimentarias se encuentran al borde del déficit. 

     La escasez de mano de obra supone otro desafío con el que se  enfrentan la agricultura y la ganadería en el país, ya que desde  la caída de la Unión Soviética, la población ucraniana ha  disminuido en seis millones de personas, con un crecimiento  negativo en los últimos 16 años. 

     A esto debemos sumar el éxodo rural, responsable de la  desaparición de 50 comunidades rurales al año.  

     A pesar de esto, según cifras divulgadas por el Comité Nacional de Estadística de Ucrania, el salario medio de los trabajadores  del sector fue de apenas 100 dólares al mes en 2006, lo que situó  a la industria agraria en el último puesto de los 15 sectores  estudiados. 

     Debido a esto, la espiral de baja remuneración, trabajo duro y  pérdida de mano de obra debido a unas condiciones de vida no  deseables supone una amenaza mayor para este sector que las  propias catástrofes naturales

(8): Kazajistán aspira ser quinto exportador de  grano del mundo  

     BEIJING, 24 abr (Xinhua) -- En los últimos dos años los precios del mercado mundial de los cereales se han incrementado de forma  vertiginosa: el de trigo, en un 112 por ciento; el de la soja, en  un 75,1 por ciento; el del maíz, en un 47,3 por ciento; y el del  aceite, entre un 60 y un 70 por ciento, por citar algunos ejemplos. 

     Asimismo, las reservas mundiales han caído hasta el nivel más  bajo de los últimos 20 años, y debido al cambio climático no se  vislumbra un aumento significativo de las cosechas de cereales. 

     Mientras tanto, los principales exportadores del mundo han  comenzado a imponer enormes impuestos sobre la exportación de  cereales, y algunos países como Ucrania han comenzado a aplicar  medidas restrictivas a la exportación. 

     Todos estos factores hacen que el mercado mundial de los  alimentos sea cada vez más sensible, lo que amenaza al mercado  interno de todos los países y a la seguridad alimentaria. 

     Kazajistán, uno de los mayores exportadores de cereales del  mundo, también se enfrenta con el mismo problema. El país  centroasiático, con una superficie de 2,71 millones de kilómetros  cuadrados y una población de 17 millones de habitantes, es ahora  el sexto mayor exportador de cereales del planeta, en especial de  trigo. 

     Cabe esperar que el encarecimiento de los cereales desemboque  en un aumento del ingreso de divisas en el país, sin embargo, el  representante en Beijing de la estatal "Food Contract Corporation" de Kazajistán, Akhanov Kanat, reveló recientemente en una  entrevista con el diario "La Juventud China" que el Ministerio de Agricultura kazajo está considerando imponer aranceles sobre la  exportación de cereales con el objetivo de garantizar el  equilibrio entre el abastecimiento interno y la exportación. 

     Según Kanat, Kazajistán, uno de los principales exportadores  de cereales del mundo, ha liberalizado el mercado de los cereales  y las empresas privadas exportadoras disfrutan de autonomía. En  realidad, la "Food Contract Corporation" sólo representa el 14 por ciento de la exportación total de cereales de Kazajistán. 

     A su juicio, debido a las incesantes alzas de precios en el  mercado internacional, las empresas exportadoras privadas podrían  aumentar la venta en el exterior con el objetivo de ver  incrementados sus beneficios, lo que desequilibraría el suministro interno y desembocaría en un encarecimiento del grano en el  mercado doméstico. 

     El precio del pan en Kazajistán ha subido un 30 por ciento en  los dos últimos años, y dada la situación, el Ministerio de  Agricultura está considerando imponer gravámenes a la exportación. 

     Debido a que las previsiones auguran caídas en el  abastecimiento mundial de cereales, las reservas de Estados Unidos han disminuido, Rusia ha comenzado a aplicar impuestos de hasta el 40 por ciento a las exportaciones y otros países como Ucrania y  Argentina están adoptando medidas que restringen las ventas en  exterior.  

     En este sentido, cabe esperar una nueva ronda de subidas de los precios mundiales de los cereales, en especial del trigo, una vez  que Kazajistán aplique la nueva tributación a las exportaciones. 

     En opinión de Kanat, dada la situación no se prevé una  disminución en los precios de los cereales en los próximos dos  años. 

     No obstante, indicó que aunque el gobierno tiene previsto  gravar la exportación de cereales, Kazajistán seguirá trabajando  para convertirse en el quinto mayor exportador del mundo de este  sector. 

     Los grandes exportadores (Estados Unidos, Canadá, Rusia,  Argentina y la Unión Europea) han disminuido su producción,  mientras Kazajistán tiene previsto incrementar en un futuro  cercano la superficie de suelo cultivable en un 10 por ciento y el potencial de las exportaciones entre un 50 y un 60 por ciento,  ante lo que Kanat aclaró que la competitividad no se verá afectada debido a la gran calidad del trigo kazajo. 

     Finalmente, según el funcionario, Kazajistán ha firmado una  serie de acuerdos con China para comenzar a exportar trigo al  gigante asiático, donde el mercado potencial se ha ampliado de la  región noroccidental de Xinjiang a todo el país.