BEIJING, 23 abr (Xinhua) -- Diplomáticos y expertos
en derechos humanos de China y el extranjero pidieron hoy a otros países
no entrometerse en el asunto del Tíbet de China.
El asunto del Tíbet es una cuestión interna de
China, "por eso nadie debe ir e intervenir en él", dijo Lovelia Cabrera
Laping, asistente especial del subsecretario del Ministerio del Exterior
de Filipinas, a Xinhua.
Laping comentó un artículo de la subsecretaria de
Estado de EEUU para Asuntos Globales, Paula J. Dobriansky, en el periódico
Washington Post, en el que Dobriansky indica que el asunto del Tíbet
refleja la "prolongada represión en China de las libertades
religiosas, culturales y otras".
Dobriansky se reunió el lunes con el Dalai Lama en
Michigan a pesar de la fuerte oposición de China.
Ahmed Saadi, subdirector del Departamento de asuntos
multilaterales del Ministerio del Exterior de Argelia, mencionó que
la soberanía de China merece el respeto de otros países.
Si algunos países tratan de interferir abruptamente
en los asuntos internos de otras naciones de acuerdo con sus propios
estándares, eso solamente llevará al conflicto y a la alteración de
las relaciones internacionales, señaló Saadi, uno de los 110
representantes de 32 países y organizaciones internacionales que
asistieron al foro.
Al comentar el artículo de Dobriansky, Sherab Nyima,
vicepresidente de la Universidad Central para Nacionalidades de
Beijing, señaló que los esclavos en el viejo Tíbet, que
representaban 95 por ciento de la población de la región antes de la
liberación pacífica del Tíbet en 1951, nunca tuvieron respeto por
sus derechos humanos.
"Por un largo tiempo, los 'derechos humanos'
solamente han sido una herramienta explotada por algunos occidentales para
atacar a China", afirmó.
Luo Yanhua, profesora de estudios internacionales en
la Univerdidad de Pekín, comentó: "ellos solamente están tratando de
presionar a China con este asunto para forzar al gobierno chino a
ceder a sus intereses", expresó. Fin