CARACAS, 23 abr (Xinhua) -- El presidente de
Venezuela, Hugo Chávez, instó hoy a la comunidad internacional, en
especial a los países del sur y centro de América, a expresar su respaldo
al gobierno de Bolivia encabezado por Evo Morales.
El mandatario venezolano expresó su llamado cuando
se disponía a despedir en horas de la tarde, en el Palacio de Miraflores,
a su homólogo de Nicaragua, Daniel Ortega.
Chávez, acompañado del canciller Nicolás Maduro,
despidió a Ortega, quien llegó esta madrugada para asistir a la cumbre
extraordinaria de la Alternativa Bolivariana para América (Alba),
convocada de urgencia por el mandatario venezolano para tratar la
crisis boliviana.
Antes, el mandatario venezolano se despidió de
Miraflores de su homólogo de Bolivia, Evo Morales, quien regresa a su país
para enfrentar una crisis política que a juicio de Chávez amenaza la
estabilidad de los países del cono sur.
En breves declaraciones, Chávez dijo que la crisis
actual de Bolivia tiene las mismas características de la sufrida por su
gobierno hace seis años, cuando se produjo un golpe de Estado que lo
sacó momentáneamente del poder.
"Es la misma batalla que tenemos aquí en Venezuela,
el mismo cuento", agregó Chávez, quien responsabilizó al gobierno de
Estados Unidos de la crisis boliviana.
El mandatario se refería a un referendo convocado
por grupos opositores para el próximo 4 de mayo, en Santa Cruz, donde la
población de esa región se pronunciará sobre su supuesta
independencia dentro del Estado boliviano.
Ante la proximidad de la fecha, Chávez convocó hoy
de urgencia a una reunión extraordinaria de la Alba, que dio un respaldo
al presidente Evo Morales y rechazó los intentos de vulnerar la
integración territorial.
A la cumbre de la Alba acudieron los presidentes Evo
Morales (Bolivia), Daniel Ortega (Nicaragua), y el vicepresidente de Cuba,
Carlos Lage, quienes calificaron el referendo de "separatista", y
advirtieron que desconocerán su intención divisionista.
Chávez acusó al embajador de Estados Unidos en
Bolivia de impulsar un plan para desestabilizar a esa nación andina y
derrocar el gobierno de Morales.
Alertó que los planes desestabilizadores impactarán
en los países suramericanos, y mencionó a Brasil, Argentina, Chile, como
las más afectadas de prosperar los planes de división territorial en
Bolivia.
Chávez pidió a Estados Unidos sacar las manos de
Bolivia, hizo votos por la paz mundial e instó a la comunidad
internacional a expresar su respaldo al gobierno de Morales.
"Si el imperio logra desestabilizar políticamente a
Bolivia, desestabilizarían a todo el Cono Sur", afirmó Chávez, durante la
cumbre de la Alba que se celebró en Caracas.
"Golpear a Bolivia es golpear el corazón geopolítico
de Suramérica", sostuvo, y alertó sobre las implicaciones de una crisis
energética en la región, que elevaría aún más los precios del
petróleo.
Advirtió que detrás de la máscara de la autonomía
está el plan separatista para crear un nuevo Estado que "nosotros jamás
reconoceríamos". Fin