GUANGZHOU, 23 abr (Xinhua) -- Los exportadores se
enfrentan este año en la feria comercial de Guangzhou con una difícil
elección: menos pedidos o márgenes de beneficios muy estrechos.
El yuan es más fuerte y el mercado internacional más
débil como resultado de la crisis crediticia. Y esta situación ha tenido su
impacto en el número de compradores y pedidos que han recibido
los exportadores que asisten a la Feria de Importación y Exportación
en Guangzhou, capital de la provincia meridional china de
Guangdong.
Las cifras de la feria muestran la asistencia de
128.155 compradores extranjeros, un 5,8 por ciento menos que en la
anterior feria de primavera. El número de clientes de Estados Unidos
ha descendido un 23,2 por ciento y aquellos procedentes de Francia y
Alemania disminuyeron un 11,8 por ciento y un 9,5 por ciento,
respectivamente.
"El descenso de los compradores procedentes de
Estados Unidos y la Unión Europea supondrá una reducción de nuestros
pedidos de en torno al 30 por ciento", dijo un representante de la
Compañía Lianchuang de Shenzhen, que exporta electrodomésticos a Estados
Unidos y Europa.
Otras empresas también están notando el impacto de
esta situación, con una disminución de los compradores que visitan los
puestos de venta y una reducción de los contratos firmados.
"Los artículos chinos son populares entre los
clientes de Estados Unidos, pero tenemos que reducir nuestras compras por
la caída de la demanda de EEUU", declaró a Xinhua el gerente de
suministros de la compañía "Smartful Home", un importador de
productos textiles de EEUU, Ben Noonan.
Los exportadores chinos se han estado quejando de la
pérdida de encargos como resultado del cambio en el valor del yuan, que ha
aumentado casi un 4,6 por ciento respecto al dólar estadounidense
este año, y ha hecho así más cara la marca "Hecho en China".
Las estadísticas de aduanas revelaron que las
exportaciones de China a los Estados Unidos se incrementaron un 5,4 por
ciento interanual durante el primer trimestre, lo que supone una
desaceleración de 15 puntos porcentuales en comparación al mismo
período de 2007.
Por su parte, las exportaciones a la Unión Europea
crecieron un 24,2 por ciento, lo que supone 10,3 puntos porcentuales por
debajo de las cifras correspondientes al mismo lapso del año pasado.
Antes de la feria, se comentaba que algunas firmas
expositoras chinas podrían aumentar los precios y compensar así el
incremento de costes de las materias primas y la mano de obra. Pero la
mayoría se dieron cuenta de que tenían que competir con los precios
para ganar cualquier pedido.
Había más compradores de nuevos mercados, incluyendo
a países de África y Sudamérica, pero estaban en la feria para conseguir
ofertas, por lo que los incrementos de precios podrían
asustarles, dijo Yu Hong, de la Compañía de Metales No Ferrosos de China
Minmetals.
Si la presión por el incremento de costes no se
puede compensar, los faricantes chinos atravesarán mayores dificultades
durante la segunda mitad del año, dijo Yu.
La feria, también conocida como "Feria de Cantón"
por el nombre antiguo de la ciudad, fue considerada el "barómetro" del
comercio exterior del país. Originalmente, se trataba de un evento de
exportación-promoción hasta su edición 101 en la primavera de
2007, cuando su nombre oficial se cambió al actual Feria de Importación
y Exportación de China.
La feria tiene dos fases este año. La primera, que
se celebró entre el 15 y el 20 de abril, presentó artículos textiles,
vestidos, productos de salud, electrodomésticos, herramientas,
pequeños vehículos y hardware. La segunda fase, que empezará el día
25 y durará hasta el 30 de abril, expondrá alimentos, té, utensilios de
cocina, artículos de decoración, deportivos, juguetes, y material de
oficina. Fin