BEIJING, 23 abr (Xinhua) -- Expertos chinos y
extranjeros en derechos humanos han refutado las críticas de Occidente
sobre la situación de los derechos humanos en la región autónoma del
Tíbet.
Durante el Foro de Beijing sobre Derechos Humanos
que se inauguró el lunes en la capital china para conmemorar el 60º
aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
muchos expertos dijeron que los reclamos, frecuentemente exagerados,
eran engañosos y demostraban una completa ignorancia del pasado y presente
del Tíbet.
Guruswamy Mohan, presidente del Centro para las
Alternativas Políticas de Nueva Delhi, visitó el Tíbet el año pasado
durante una semana, y dijo que disfrutó mucho la experiencia.
El académico indio destacó que la vida diaria de los
tibetanos parecía ser próspera, y que el desarrollo y cada vez más moderna
infraestructura eran "impresionantes".
"Creo que los países extranjeros no deberían
interferir en los asuntos de otros países. Esa es la posición de India. El
problema del que estamos hablando es entre algunos tibetanos y las
autoridades chinas", dijo. "Los demás países no deberían intervenir
en él, es algo que le concierne sólo a China, es parte de sus asuntos
internos", agregó.
El experto añadió que "los derechos humanos se
convierten en una espada con la que muchos occidentales golpean a los
países en desarrollo. Pero, ¿y qué pasa con los derechos humanos en Irak
cuando matan civiles y hacen daño? (Allí) no hay consideración para
los derechos humanos", aseveró.
Sherab Nyima, vicepresidente de la Universidad
Central de Nacionalidades, con sede en Beijing, hizo eco de los
comentarios de Mohan.
"Dadas las prácticas comunes de la camarilla del
Dalai Lama, no nos sorprende ver el criticismo del que están siendo objeto
las políticas de derechos humanos de China por parte de Occidente
luego de los disturbios del 14 de marzo en Lhasa", dijo el
académico, de etnia tibetana.
"Por mucho tiempo, los 'derechos humanos' han sido
la herramienta preferida de algunos occidentales para atacar a
China. Por una parte, algunos de ellos engrandecen la imagen del Dalai
Lama y alaban su 'protesta pacífica'. Y por otra parte siguen
presionando y exigiendo a China que sostenga diálogos con él y
restituya los 'derechos humanos en el Tíbet'", sostuvo.
El catedrático dijo además que "los intereses de
estas fuerzas occidentales anti-chinas en el asunto de los derechos
humanos en el Tíbet no tienen nada que ver con su simpatía por la gente
tibetana sino que se deben a la política del poder y la hegemonía
que predican".
Actualmente, los tibetanos disfrutan de derechos
civiles y políticos sin precedentes, que no eran posibles en las "antiguas
épocas de oscuridad", aseveró Sherab Nyima.
Antes de 1959, año en el que el Dalai Lama escapó
hacia India y China implementó reformas democráticas en la región, el Tíbet
había sido por mucho tiempo una sociedad de servidumbre feudal.
En ella se integraban la religión y la política, y los monjes y
nobles practicaban una dictadura. Tres de los más poderosos señores
feudales y sus tribus eran dueños de todas las tierras cultivables,
ranchos, bosques, y la mayor parte del ganado.
En contraste, los siervos tibetanos de la época
antigua sumaban alrededor del 90 por ciento de la población, pero no
poseían tierras, libertad ni democracia.
"En la actualidad, los tibetanos gozan de todos los
derechos igualitarios incluidos en las leyes chinas existentes, y gozan de
algunos privilegios bajo la autonomía étnica regional", dijo Sherab
Nyima.
En 2007, los ingresos per cápita de los granjeros y
pastores tibetanos alcanzaron los 2.788 yuanes (404 dólares), un aumento
del 14,5 por ciento frente al año anterior y del 83,8 por ciento con
respecto a 2002. Al mismo tiempo, la tasa de crecimiento fue siete puntos
porcentuales más alta que la del promedio de todo el país, según
estadísticas oficiales.
Sirkka Korpela, profesora de la Escuela de Asuntos
Internacionales y Públicos de la Universidad de Columbia, expresó su
esperanza de que más gente pueda visitar China "para que vean la realidad
por ellos mismos". En su opinión, la falta de información correcta ha
ocasionado malos entendidos.
"En realidad los derechos humanos en China están muy
desarrollados porque la pobreza ha sido disminuida de forma
sorprendente. China es el país que más ha contribuido a la
erradicación de la pobreza en todo el mundo", aseguró la académica.
"Muchas personas tendrán la oportunidad de obtener
información de primera mano druante los Olímpicos, podrán ver cómo se ha
desarrollado el país, cómo está de bella Beijing, y cómo
disfrutan los chinos de todos los derechos", consideró.
Korpela responsabilizó a "la ignorancia y la falta
de información de los países occidentales" de ser "la causa de
muchos de los conflictos (de opinión en cuanto a los derechos humanos en
el Tíbet)".
"Si más occidentales viajan a China y se encuentran
frente a frente con los chinos, tanto unos como otros podrán entender más
claramente los diferentes países y las diferentes culturas", dijo.
"Si la gente de Occidente pudiera ir al Tíbet y ver
su desarrollo podría hacerse una mejor idea. Este es un muy buen
ejemplo de cómo gente ignorante está recibiendo historias
extremadamente parcializadas. Ellos no tienen cómo saber la verdad ",
se lamentó Korpela.
Más de 110 representantes de 32 países y
organizaciones internacionales asistieron al certamen. Fin