NUEVA ORLEANS, 22 abr (Xinhua) -- Los líderes de
Estados Unidos, Canadá y México concluyeron el martes la cumbre de dos días
celebrada aquí con un impulso simbólico al Tratado de Libre Comercio
para América del Norte, firmado hace 14 años.
El encuentro anual proporcionó, como ya ocurrió en
los anteriores, una oportunidad para que los mandatarios
norteamericanos estrechen sus relaciones y realicen inventario de
los logros conseguidos en materia de cooperación.
Los dirigentes pasaron dos días discutiendo una
amplia gama de temas, en especial relacionados con el comercio, la
seguridad alimentaria, la respuesta en caso de emergencia, el suministro
energético, la seguridad fronteriza, la protección medioambiental y
el crimen organizado.
Sin embargo, aparte de reiterar su postura común
respecto al libre comercio, la cumbre no parece haber dado resultados
notables, tal y como predijeron los analistas, debido principalmente al
hecho de que el presidente estadounidense, George W. Bush,
abandonará el cargo a principios del año próximo.
Junto con el presidente mexicano, Felipe Calderón, y
el primer ministro canadiense, Stephen Harper, Bush aprovechó la ocasión
para subrayar la importancia del tratado de libre comercio, que
vinculó las tres economías en 1994.
Los tres mandatarios destacaron los beneficios del
pacto y su influencia para la creación de puestos de trabajo, la mejora de
los servicios y el fortalecimiento de la calidad de vida de la
población.
Según cifras de la administración estadounidense, el
comercio entre los tres países se triplicó entre 1993 y 2007, periodo de
tiempo en el que pasó de 297.000 dólares a 930.000 dólares anuales.
"No es el momento de renegociar o abandonar el
acuerdo", indicó Bush durante una rueda de prensa conjunta al término de la
cumbre. "Es el momento de hacer que funcione mejor para todos nuestros
ciudadanos, y de reducir las barreras comerciales en todo el
mundo ".
Bush condenó la postura de los senadores Hillary
Clinton y Barack Obama, candidatos a representar a los demócratas en las
próximas elecciones presidenciales, por haber instado a renegociar el
acuerdo o incluso a retirar la participación de Washington.
Asimismo criticó a Nancy Pelosi, presidenta de la
cámara baja del congreso y miembro del Partido Demócrata, por bloquear la
votación sobre un pacto de liberalización comercial con Colombia.
Tanto Calderón como Harper se hicieron eco de las
declaraciones de su homólogo estadounidense y ofrecieron ejemplos de los
beneficios del tratado.
"No es el momento de plantearse siquiera
modificaciones o cancelaciones", afirmó Calderón, y añadió que "es el
momento de fortalecer e impulsar el acuerdo de libre comercio entre los
tres países".
Por su parte, Harper destacó que el pacto es de suma
importancia para la creación de puestos de trabajo y para la
prosperidad a ambos lados de la frontera, y aseguró que renegociarlo
sería un error.
Calderón y Harper respaldaron a Bush en su intento
de firmar un acuerdo de este tipo con Colombia y afirmaron que la medida
beneficiará a todos.
Canadá está intentando también negociar un
acuerdo de liberalización comercial con Colombia, tratado que ya
firmaron México y Colombia.