WASHINGTON, 20 abr (Xinhua) -- El presidente de
Estados Unidos, George W. Bush, y su homólogo surcoreano, Lee Myung-bak,
concluyeron el sábado dos días de negociaciones en la residencia
privada del mandatario estadounidense en Camp David (Maryland).
El encuentro pareció haber sido todo un éxito, sin
embargo, deberá pasar algo de tiempo antes de que el mundo presencie una
actuación conjunta de los dos aliados en cuestiones de interés
mutuo.
VUELTA A LA INTIMIDAD
La decisión de Bush de reunirse con su homólogo
surcoreano en Camp David, espacio reservado para los más cercanos, en
lugar de hacerlo en la Casa Blanca, responde al compromiso de Lee de
" seguir consolidando la amistad tradicional con Estados Unidos".
Además de la atmósfera cordial de la reunión, la
Casa Blanca también ha sido clara al destacar los vínculos tradicionales
con Seúl.
"Corea [del Sur] es un aliado estratégico de Estados
Unidos y deseamos que esta oportunidad sirva para avanzar nuestra agenda
global con el nuevo liderazgo [sur]coreano", afirmó la víspera
del encuentro la secretaria estadounidense de Estado, Condoleezza
Rice, a los medios de comunicación.
Sin embargo, los lazos entre las dos naciones no
disfrutaban de este momento dorado hace unos años.
Las relaciones entre Washington y Seúl se enfriaron
durante los mandatos de los predecesores de Lee, Roh Moo-Hyun y Kim
Dae-jung, quienes expresaron un respaldo incondicional a la República
Popular Democrática de Corea (RPDC), lo que despertó la
intranquilidad de Estados Unidos.
CONTINUA EL CONTENCIOSO NUCLEAR CON LA RPDC
A nueve meses de que Bush abandone la presidencia y
con el contencioso nuclear de la Península Coreana aun sin resolver, es
difícil que los actuales presidentes de Estados Unidos y Corea
del Sur logren encontrar el tiempo necesario para intensificar los
esfuerzos que concluyan con la firma de un acuerdo diplomático al
respecto.
Uno de los puntos que debe ser zanjado es el
supuesto acuerdo que Washington tiene previsto suscribir con Pyongyang y
según el cual éste último debería reconocer las preocupaciones
estadounidenses a la ploriferación en un documento que no vería
la luz.
Se cree que unas negociaciones bilaterales entre la
RPDC y Estados Unidos podría facilitar el avance diplomático, aunque con
el efecto secundario de despertar la crítica y las sospechas del
resto de los miembros que participan en las negociaciones a seis
bandas, a saber, Corea del Sur, China, Japón y Rusia.
"El éxito de la negociaciones requiere la diplomacia
coordinada entre Estados Unidos y los vecinos del Norte [RPDC], en especial
Corea del Sur", indicó Michael Armacost, antiguo subsecretario
estadounidense de Estado para Asuntos Políticos durante los años 80
del siglo pasado y embajador en Japón y Filipinas.
RELACIONES COMERCIALES BOYANTES
Como medida significativa, Seúl anunció el
levantamiento de la prohibición sobre ternera estadounidense sólo unas
horas antes de que Bush diera la bienvenida a Lee en Camp David.
El gesto de acercamiento eliminará el principal
obstáculo para que el Congreso estadounidense apruebe un acuerdo de libre
comercio con Corea del Sur.
Corea del Sur, que en su momento llegó a convertirse
en el tercer mercado de exportación de la ternera estadounidense,
impuso restricciones en casi toda la carne de res desde 2003, tras un
brote de la llamada enfermedad "de las vacas locas" en Estados
Unidos.
Muchos legisladores estadounidenses habían afirmado
que no aceptarían discutir el acuerdo de libre comercio con Corea del
Sur a menos que Seúl eliminara las restricciones.
En este sentido, el levantamiento de la prohibición
podría dejar libre el camino para que se dé paso a un periodo boyante en
las relaciones comerciales bilaterales.
Los intercambios entre los dos países se cifraron en
2007 en más de 80.000 millones de dólares.
Expertos entrevistados por el diario Wall Street
Journal revelaron que el acuerdo de libre comercio podría añadir miles de
millones en actividad adicional, con un incremento de las ventas
exteriores de los productos estadounidenses y con nuevas
oportunidades para las compañías de servicios financieros de la
principal economía del mundo. Fin