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Esperanzas y desafíos renovados en relaciones Corea del Sur-EEUU
  20.04.2008 Actualizado a las 18:42:36
 

     WASHINGTON, 20 abr (Xinhua) -- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y su homólogo surcoreano, Lee Myung-bak,  concluyeron el sábado dos días de negociaciones en la residencia  privada del mandatario estadounidense en Camp David (Maryland). 

     El encuentro pareció haber sido todo un éxito, sin embargo,  deberá pasar algo de tiempo antes de que el mundo presencie una  actuación conjunta de los dos aliados en cuestiones de interés  mutuo. 

      

     VUELTA A LA INTIMIDAD 

     La decisión de Bush de reunirse con su homólogo surcoreano en  Camp David, espacio reservado para los más cercanos, en lugar de  hacerlo en la Casa Blanca, responde al compromiso de Lee de " seguir consolidando la amistad tradicional con Estados Unidos". 

     Además de la atmósfera cordial de la reunión, la Casa Blanca  también ha sido clara al destacar los vínculos tradicionales con  Seúl. 

     "Corea [del Sur] es un aliado estratégico de Estados Unidos y  deseamos que esta oportunidad sirva para avanzar nuestra agenda  global con el nuevo liderazgo [sur]coreano", afirmó la víspera del encuentro la secretaria estadounidense de Estado, Condoleezza Rice, a los medios de comunicación. 

     Sin embargo, los lazos entre las dos naciones no disfrutaban de este momento dorado hace unos años. 

     Las relaciones entre Washington y Seúl se enfriaron durante los mandatos de los predecesores de Lee, Roh Moo-Hyun y Kim Dae-jung,  quienes expresaron un respaldo incondicional a la República  Popular Democrática de Corea (RPDC), lo que despertó la  intranquilidad de Estados Unidos. 

      

     CONTINUA EL CONTENCIOSO NUCLEAR CON LA RPDC 

     A nueve meses de que Bush abandone la presidencia y con el  contencioso nuclear de la Península Coreana aun sin resolver, es  difícil que los actuales presidentes de Estados Unidos y Corea del Sur logren encontrar el tiempo necesario para intensificar los  esfuerzos que concluyan con la firma de un acuerdo diplomático al  respecto. 

     Uno de los puntos que debe ser zanjado es el supuesto acuerdo  que Washington tiene previsto suscribir con Pyongyang y según el  cual éste último debería reconocer las preocupaciones  estadounidenses a la ploriferación en un documento que no vería la luz. 

     Se cree que unas negociaciones bilaterales entre la RPDC y  Estados Unidos podría facilitar el avance diplomático, aunque con  el efecto secundario de despertar la crítica y las sospechas del  resto de los miembros que participan en las negociaciones a seis  bandas, a saber, Corea del Sur, China, Japón y Rusia. 

     "El éxito de la negociaciones requiere la diplomacia coordinada entre Estados Unidos y los vecinos del Norte [RPDC], en especial  Corea del Sur", indicó Michael Armacost, antiguo subsecretario  estadounidense de Estado para Asuntos Políticos durante los años  80 del siglo pasado y embajador en Japón y Filipinas. 

      

     RELACIONES COMERCIALES BOYANTES 

     Como medida significativa, Seúl anunció el levantamiento de la  prohibición sobre ternera estadounidense sólo unas horas antes de  que Bush diera la bienvenida a Lee en Camp David. 

     El gesto de acercamiento eliminará el principal obstáculo para  que el Congreso estadounidense apruebe un acuerdo de libre  comercio con Corea del Sur. 

     Corea del Sur, que en su momento llegó a convertirse en el  tercer mercado de exportación de la ternera estadounidense, impuso restricciones en casi toda la carne de res desde 2003, tras un  brote de la llamada enfermedad "de las vacas locas" en Estados  Unidos. 

     Muchos legisladores estadounidenses habían afirmado que no  aceptarían discutir el acuerdo de libre comercio con Corea del Sur a menos que Seúl eliminara las restricciones. 

     En este sentido, el levantamiento de la prohibición podría  dejar libre el camino para que se dé paso a un periodo boyante en  las relaciones comerciales bilaterales. 

     Los intercambios entre los dos países se cifraron en 2007 en  más de 80.000 millones de dólares. 

     Expertos entrevistados por el diario Wall Street Journal  revelaron que el acuerdo de libre comercio podría añadir miles de  millones en actividad adicional, con un incremento de las ventas  exteriores de los productos estadounidenses y con nuevas  oportunidades para las compañías de servicios financieros de la  principal economía del mundo. Fin