Por Gerardo Laborde
MONTEVIDEO, 19 abr (Xinhua) -- En una victoria de la
oposición en Uruguay, el gobierno izquierdista afronta fallos adversos de
la Suprema Corte de Justicia en torno a la aplicación de un impuesto a
jubilaciones elevadas.
La Reforma Tributaria que rige desde julio de 2007
prevé la aplicación del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF)
a los ingresos, incluidos salarios y jubilaciones, para hacer más
justo el régimen fiscal.
Con el nuevo régimen, el gobierno del presidente
Tabaré Vázquez trató de plasmar una de sus promesas de la campaña
electoral de 2004 cuando en cada rincón del país repitió: "que pague
más quien tiene más, y menos quien tiene menos".
Al final de cuentas, la política tributaria oficial
se convirto en el mayor dolor de cabeza del gobierno, opinó el analista
político Alfonso Lessa.
Cientos de jubilados que presentaron el año pasado
recursos de inconstitucionalidad por el IRPF, comenzaron a recibir en
marzo las sentencias favorables de la Suprema Corte de justicia
(SCJ).
En el sistema judicial uruguayo, las sentencias de
inconstitucionalidad tienen validez sólo para los casos puntuales
presentados.
Los opositores partidos Nacional y Colorado, que
apoyaron con profesionales a los demandantes, exigieron al gobierno la
derogación inmediata del IRPF.
Dirigentes del gobernante Frente Amplio (FA)
censuraron con severidad los fallos del máximo tribunal y aseguraron que
la Suprema Corte de Justicia era afín a la oposición.
Para el politólogo Oscar Bottinelli, la resolución
de la corte es "la primera gran victoria" que logran los partidos
opositores" ante un gobierno que "reaccionó con sorpresa".
Un 50 por ciento de los uruguayos tiene una
valoración negativa sobre el IRPF, de acuerdo a una encuesta difundida por
la consultora Cifra en marzo, aunque el 47 por ciento de la población
apoya la política económica oficial.
La polémica decisión suscitó el rechazó en el
gobierno, el cual criticó que la Corte Suprema de Justicia declaró
constitucionales impuestos similares aplicados en la década de los 90 del
siglo pasado.
El ministro de Economía, Danilo Astori, señaló: "no
conozco un solo sistema de impuesto a la renta en el mundo que los activos
y los pasivos no lo paguen".
"La pasividad es un ingreso y ese ingreso, junto a
todos los demás, tiene que pagar impuesto", explicó el funcionario.
El IRPF grava los sueldos a partir de 9.000 pesos
uruguayos (450 dólares), en un porcentaje que asciende gradualmente al 25
por ciento para los asalariados de más de 163 mil pesos (8.100
dólares).
Según el gobierno, con el polémico impuesto el 88
por ciento de los pasivos paga igual o menos que con los anteriores
gravámenes, por lo que sólo un 12 por ciento debe aportar más.
DISYUNTIVA OFICIAL
El dirigente opositor Jorge Larrañaga (del Partido
Nacional) pidió a Vázquez un "gesto de reflexión republicana" y de
"respeto al poder judicial" para que derogue el impuesto en función de los
fallos de inconstitucionalidad.
Vázquez hizo caso omiso a la solicitud y anunció el
miércoles que su gobierno esperará que exista un número "prudente de
sentencias" por parte de la SCJ para definir si lo deja sin efecto.
El gobierno calcula que si anulara el IRPF, las
arcas públicas perderían el equivalente a unos 85 millones de
dólares.
El gobierno confía en que la nueva constitución de
la Suprema Corte de Justicia declare constitucional el impuesto tras el
retiro de un magistrado.
"Este ejecutivo tiene los pantalones bien puestos,
sin permitir que se nos esté empujando, nos tomaremos el tiempo que
consideremos oportuno, porque es nuestra potestad, es nuestro deber",
afirmó Vázquez.
El mandatario reafirmó que adoptará una decisión con
"seriedad, responsabilidad y sobre todo respetando la constitución, la ley
y la separación de poderes".
En declaraciones a radio El Espectador, el analista
Botinelli dijo que "el gobierno tiene que decidir qué hacer. Probablemente
el camino que le quede sea la sustitución de este IRPF por algo
parecido".
"No puede permitir" que se plantee la situación "de
tener un montón de gente pagando un impuesto y otros en la misma situación
no pagando porque su fallo llegó a tiempo para ser declarado
inconstitucional".
"Cuanto más tarde en resolver el tema, cuanto más
confronte, todo indica que se desgasta más. Uno no ve que el gobierno
tenga algo para ganar", concluyó el experto.
El presidente Vázquez declinó promover una reforma
constitucional para aspirar a la reelección en las elecciones de 2009,
pero el ministro Astori aparece como uno de los candidatos en el FA para
sucederlo.
El Frente Amplio aparece con una ligera desventaja
en las preferencias electorales frente a los dos principales partidos de
oposición.
De acuerdo con encuesta de la consultora Factum, el
FA capta 42 por ciento de las preferencias electorales y la oposición, 43
por ciento. Fin