SHANGHAI, 18 abr (Xinhua)
-- Un recorrido en bicicleta durante ocho meses de Francia a Camboya dio a
Paul Dubrule de 74 años de edad la oportunidad de ver un Tíbet diferente
al que conoció en Francia.
"Pasé tres meses recorriendo en bicicleta el Tíbet
durante ese viaje. Esta experiencia cambió completamente mi perspectiva
sobre la región", dijo hoy Dubrule, presidente y fundador del importante
grupo hotelero multinacional Accor Group, a Xinhua en Shanghai.
"En comparación con aquellos que hablan del Tíbet en
los medios franceses, pero nunca han puesto un pie en la región, creo
tener más cosas que decir", dijo.
En 2002, Dubrule, en ese entonces de 68 años de
edad, hizo un recorrido de 15.000 kilómetros en bicicleta desde su casa en
Fontainebleau a Siem Reap, Camboya, durante el cual pedaleó desde
Ngari, en el oeste del Tíbet, hasta Qamdo, en el este.
"Antes de llegar al Tíbet, pensaba que la población
estaba bajo la represión del gobierno central como muchos otros
occidentales (creen)", dijo.
Sin embargo, durante el viaje, vio escuelas,
hospitales, centrales eléctricas, aeropuertos y, sobre todo,
carreteras.
"Vi muchas carreteras en construcción", dijo. "A lo
largo de mi camino, encontré a mucha gente local. Su vida no es tan buena
como en Francia pero noté que se están beneficiando del desarrollo
económico".
Dubrule había leído libros sobre el Tíbet desde la
década de los 90 y muchos de ellos retrataban al Dalai Lama como un
"santo" y una "víctima". Pero después se enteró en el Tíbet que bajo el
régimen del Dalai Lama no había ningún servicio médico en el área entre
Ngari y Lhasa. La primera está a unos 1.000 kilómetros de distancia
de la segunda.
"En el Tíbet, descubrí que a la gente le gustaría
que la región se modernice en lugar de mantener los viejos estilos de vida
simplemente para los turistas", dijo.
El no está de acuerdo con el Dalai Lama, quien dijo
que el desarrollo económico en el Tíbet está causando la desaparición de
la cultura tradicional. "Si una cultura no puede avanzar con el
desarrollo económico y social, terminará en el museo en lugar de
beneficiar a su población".
"¿Alguien debe rechazar el desarrollo, las escuelas
y hospitales bajo el pretexto de proteger la cultura y religión?".
En su libro de viaje "Le Test du Cocotier" escribió
sobre lo que vio en el Tíbet y fue criticado por algunos cuando regresó a
su país por su postura de apoyo a las políticas en la región
autónoma.
"No me sorprende. Porque muchos franceses no han
estado en el Tíbet, la mayoría de la información que obtienen sobre la
región es parcial o confusa. La verdadera historia tibetana es desconocida
para muchos", dijo. "Creo que ellos cambiarán una vez que tengan
acceso a más información positiva y a intercambios con el Tíbet".
Su libro de viaje fue publicado en chino en 2005. En
la cubierta del libro, Dubrule, a bordo de su bicicleta, pasa frente a
varios tibetanos honrando a los espíritus de la montaña.
"Aunque nunca me he reunido con el Dalai Lama, me
gustaría decirle que un país debe proteger las creencias religiosas de su
población, pero las religiones no deben ser un instrumento para que
la gente se oponga a su país", dijo.