BUENOS AIRES, 18 abr (Xinhua) -- El ex jefe del
ejército de Paraguay, general retirado Lino César Oviedo Silva, aspira a
gobernar el país después de haber vivido el exilio y la prisión.
Oviedo, de 64 años, es candidato presidencial del
partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (UNACE, de centro derecha) y
lleva como compañero de fórmula al empresario y ex embajador en Alemania,
Nicolás Luthold.
El militar comparte el segundo lugar en las
preferencias electorales con la aspirante del Partido Colorado, Blanca
Ovelar. Ambos son superados en las opciones de voto por el ex obispo
católico izquierdista Fernando Lugo, según las encuestas.
Oviedo, opositor de centro derecha, asegura que
detesta al mandatario izquierdista venezolano Hugo Chávez.
Su oferta política incluye una reforma
constitucional que permita la reelección de los presidentes por dos
periodos y que los mandatos sean por cuatro años. En Paraguay no hay
reelección y el periodo del presidente es de cinco años.
Oviedo, un severo crítico del poder judicial, afirmó
que su gobierno será del pueblo al tiempo que prometio salud pública y
educación gratuitas, así como mano dura contra la corrupción.
"Tengo un plan de emergencia nacional: salud pública
y educación gratis para todos los paraguayos. Para los corruptos, cárcel",
afirmó.
Oviedo nació el 23 de septiembre de 1943 en la
localidad de Juan de Mena, 90 kilómetros al nordeste de Asunción, y se
graduó de la Academia Militar en 1962.
El general retirado es héroe y villano en la
historia de Paraguay. En el papel de bueno, Oviedo, como coronel, apresó
al general Alfredo Stroessner, cuyo derrocamiento en febrero de 1989 puso
fin a la dictadura militar en el país sudamericano.
Poco después de la caída de Stroessner, Oviedo fue
ascendido a general de brigada y en 1992 alcanzó el grado de general de
división.
Como villano, cuando era general y jefe del
ejército, fue acusado por el mandatario Juan Carlos Wasmosy de encabezar
una asonada golpista en abril de 1996.
Oviedo también es señalado como autor intelectual
del asesinato del vicepresidente José María Argaña, perpetrado el 23 de
marzo de 1999.
Como prófugo de la justicia paraguaya, Lino César
Oviedo se exilió primero en Argentina y después en Brasil.
El 28 de julio de 2004 regresó al país para
someterse a la justicia paraguaya para cumplir una pena de 10 años de
prisión que tenía pendiente por la asonada golpista de 1996.
El militar cumplió casi cinco años de prisión y fue
excarcelado en septiembre 2007 por orden de la Suprema Corte.
Oviedo fue absuelto por la justicia del homicidio de
Argaña en 2004 y de la intentona golpista el 30 de octubre de 2007.
También fue absuelto de una matanza de manifestantes ocurrida tras el
asesinato del vicepresidente.
El general retirado está casado con la argentina
Raquel Marín, con quien tuvo tres hijos. Antes estuvo unido con otras dos
muejeres paraguayas, con las que tuvo un hijo con cada una.
Oviedo militó durante 45 años en el Partido
Colorado, del que se separó hace siete años.
Oviedo nunca ha aclarado si se cobrará su envío a
prisión por gobernantes del Partido Colorado. El general retirado asegura
que es falso que hubiera intentado un golpe de estado contra
Wasmosy.
La Corte Suprema de Paraguay determinó que
no existían pruebas de que Oviedo hubiera intentado sublevarse.