RIO DE JANEIRO, 17 abr Xinhua) -- El canciller
brasileño, Celso Amorim, descartó categóricamente la posibilidad de un
boicot a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008,
debido a la cuestión del Tíbet.
"Los Juegos Olímpicos son un tema deportivo", afirmó
el Amorim, en declaraciones formuladas en Praga, capital de la República
Checa y publicadas hoy por el diario brasileño "Folha de Sao Paulo".
A su vez, el asesor para Asuntos Internacionales del
presidente Luiz Inacio Lula da Silva confirmó al rotativo que el
mandatario no estará presente en la ceremonia de apertura de los Juegos
pero aclaró que las razones no son políticas.
Según Marco Aurelio García, la presencia de Lula en
el evento "jamás llegó a ser considerada".
El presidente brasileño también estuvo ausente en la
apertura de los últimos Juegos, realizados en Atenas, hace cuatro
años.
Según el rotativo, el gobierno brasileño todavía
no decidió quien representará al presidente en la ceremonia de
inauguración de los próximos Juegos Olímpicos.