QUITO, 16 abr (Xinhua) -- La decisión del gobierno
ecuatoriano de no responder a las constantes acusaciones de Colombia fue
considerada hoy como positiva por diplomáticos ecuatorianos.
Para el ex delegado de Ecuador ante la Organización
de Estados Americanos (OEA), Blasco Peñaherrera, es la decisión más
acertada que pudo adoptar el presidente Rafael Correa para llegar a un
acuerdo de paz y conciliación con Colombia.
Ecuador resolvió la noche del martes no responder
más las acusaciones con las que el presidente Alvaro Uribe trató de
relacionarlo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC), y ahora apuesta por una "salida que permita cerrar las
heridas y recuperar" la relación diplomática, dijo el ministro de
Defensa, Javier Ponce.
El martes se cumplió el plazo de 48 horas que
Ecuador dio a Colombia para que el presidente Uribe presente las pruebas
que sustenten que el presidente Correa habría impedido los operativos
militares contra las FARC.
"El haberse comprometido públicamente a mantener
silencio, a no volver a incriminar a Colombia por lo sucedido el 1 de
marzo, al haber incumplido con ese compromiso, se expuso a una respuesta
muy categórica y hasta grosera como fue la respuesta del gobierno
colombiano", dijo Peñaherrera.
El ex diplomático dijo que "de todas maneras el
silencio va a ser preferible y en algunos casos será elocuente".
Asimismo, el ex canciller Diego Paredes consideró
que esta decisión es positiva para bajar el tono, pero dijo que las cosas
no deben quedar allí, sino que los dos gobiernos deben tratar de
encontrar una salida definitiva.
"Creo que bajar la tensión es positivo; yo creo que
la política del micrófono no ha hecho nada bien y más bien ha profundizado
la crisis entre los dos países", aseguró.
Paredes consideró como "positiva" la definición del
presidente Rafael Correa de congelar la situación y evitar nuevas
declaraciones.
La visita que realizará el próximo viernes a Ecuador
el secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), José
Miguel Insulza, también ayudará a bajar las tensiones, opinó por su
parte el ex canciller Francisco Carrión.
Los diplomáticos esperan que tras la visita de
Insulza a Quito se llegue a un acuerdo definitivo con el gobierno de
Colombia.
De su lado, el ministro de Defensa, Javier Ponce,
dijo "cre que hay que entrar en un camino de cerrar las heridas; creo que
hay que entrar en un camino cierto de la diplomacia para recuperar una
relación más estable con Colombia".
El funcionario confió en que una vez termine el
cruce de declaraciones, "la cancillería pueda dirigir una estrategia" que
conduzca a retomar el diálogo diplomático, roto desde hace un mes y
medio por una incursión colombiana que dio muerte en Ecuador a 25
presuntos guerrilleros, entre ellos cuatro estudiantes mexicanos.
Ponce ratificó que su país se abstendrá de replicar
las denuncias de Bogotá sobre una aparente permisividad del presidente
Rafael Correa con las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC), y que por el contrario "impulsará sus tesis de paz". Fin