ZHENGZHOU, 16 abr (Xinhua) -- Música occidental de
relajación, enormes cajas de madera, y monjes de Shaolin: estos elementos,
en principio incompatibles, están siendo combinados en un nuevo
espectáculo de baile que debutará en Londres el mes próximo.
"Sutra", la más reciente producción del bailarín y
coreógrafo belga-marroquí Sidi Larbi Cherkaoui, se presentará en la tarima
del Sadler's Wells Theater entre el 27 y el 31 de mayo. Los precios
de la boletería oscilarán entre 10 y 35 libras esterlinas (19,7 y 68,7
dólares), contó el director mientras supervisaba un ensayo en el Templo de
Shaolin, ubicado en la central provincia china de Henan.
Cherkaoui utiliza un método completamente alejado de
lo convencional para interpretar las artes marciales, haciendo un
énfasis "no en la violencia sino en su espíritu contemplativo,
sus bellos movimientos, y la imitación de los animales".
En esta creativa pantomima, 17 monjes budistas del
Templo de Shaolin participarán haciendo saltos de rana, permaneciendo de
pie sobre las enormes cajas, que en determinado momento caen una a
una como fichas de dominó, y ejecutando otros movimientos.
"Para crear esta obra me inspiré en la
interpretación del movimiento que hacen los monjes de Shaolin, la forma en
que lo entienden, su completa identificación con los seres vivientes que
los rodean, y esa incomparable habilidad que poseen para
'convertirse' en la escencia de un tigre, una grulla o una
serpiente", dice Cherkaoui. "Quiero mostrarle a mi audiencia una
faceta diferente del kung-fu", precisa.
En "Sutra", los expertos en kung-fu de Shaolin
pondrán en escena imágenes "poéticas y que llamarán a la reflexión sobre
la forma humana o animal en que transcurre la vida desde el comienzo
hasta el final".
"Queríamos regresar a las vanidades internas del
Budismo Chan, acerca de la filosofía de la vacuidad y cómo la energía
atraviesa el cuerpo pero jamás es realmente 'contenida' por este", explica
el director. "Lo que buscamos es, además, mostrar todas las
cualidades del kung-fu: tensión pero también relajación", agrega.
Por su parte, Hisashi Itoh, productor del montaje, y
quien asegura que "los movimientos del kung-fu son los más bellos de
las últimas 15 décadas", dice que el equipo se ha aproximado a las
artes marciales desde una perspectiva diferente, "porque todo lo que
ha habido sobre Shaolin (en el pasado) no ha sido nada más
que entretenimiento, y ha sido demasiado".
"Debería ser algo de nuestro interior, mucho más que
sólo movimientos", añade.
Shi Xiaodong, de sólo 10 años, será la persona más
joven sobre el escenario, y para él, el complejo espectáculo no parece ser
nada muy diferente de un juego.
"Yo no entiendo qué es lo que quiere decir la
presentación, pero algunos de los movimientos que hago durante el show son
parte de mi rutina, como sentarme a meditar", confiesa.
El espectáculo, una obra conjunta entre Cherkaoui y
el afamado escultor birtánico Antony Gormley, quien creó toda la
escenografía, será parte de la temporada de danza china que acogerá el
prestigioso escenario londinense entre mayo y junio.
Establecido hace unos 1.500 años, el Templo de
Shaolin es famoso por su combinación del budismo con las artes marciales,
y es además un reconocido destino turístico.
Según cálculos no confirmados, unos tres millones
de extranjeros de alrededor de 50 países han estudiado el kung-fu
de Shaolin.