BEIJING, 16 abr (Xinhua) -- Funcionarios de Estados Unidos, el  Reino Unido, China, Francia, Rusia y Alemania se reúnen el  miércoles en Shanghai (China) para discutir un plan de restablecer las conversaciones sobre el problema nuclear iraní, pero las  últimas acciones de desafío indican que el trabajo no será fácil. 

     El lunes, sólo dos días antes de la reunión clave, el  presidente iraní Mahmud Ahmadineyad declaró que otras naciones  pueden acceder a la tecnología nuclear iraní dentro del marco de  las regulaciones de la Agencia Internacional de Energía Atómica ( AIEA). 

     "La experiencia y los valiosos avances de Irán respecto a la  tecnología nuclear pacífica están disponibles para otras naciones  dentro del marco de las regulaciones de la AIEA", dijo Ahmadineyad en una reunión con el secretario filipino de Asuntos Exteriores,  Alberto Romulo. 

     Los potentes monopolizantes "se esfuerzan para impedir que las  naciones logren acceso a la energía nuclear pacífica", apuntó el  mandatario iraní. 

     La República Islámica de Irán resistirá la presión e intenta " restaurar el derecho a adquirir tecnología nuclear con fines  pacíficos a todas las naciones", agregó. 

     Las declaraciones tuvieron lugar un día después de que  Gholamreza Aghazadeh, jefe de la Organización de Energía Atómica  iraní, cancelara repentinamente una reunión con el jefe de la AIEA, Mohamed ElBaradei. 

     La reunión para discutir el programa nuclear de Teherán debería celebrarse el lunes en Viena pero ahora tiene que aplazarse a un  tiempo "más adecuado", informó la agencia oficial iraní IRNA. 

     Un funcionario de la AIEA confirmó posteriormente la  información y indicó que no se ha dado razón para la cancelación. 

     De acuerdo con un destacado diplomático en Viena, ElBaradei  tenía previsto aprovechar la reunión para volver a solicitar más  información acerca del supuesto de que Teherán ha intentado  fabricar armas nucleares. 

     El encuentro también estaría centrado en la negativa iraní de  cumplir las exigencias del Consejo de Seguridad de la ONU y  suspender el enriquecimiento uranio, indicó el diplomático. 

     La IRNA divulgó el viernes pasado que Irán ha instalado 492  nuevos centrifugadores en su instalación nuclear de Natanz, donde  ya cuenta con 3.000 equipos de misma clase. 

     Las futuras conversaciones en Shanghai se centrarán en el sí o  no de la ampliación de un paquete de incentivos políticos,  económicos y de seguridad ofrecido a Irán en 2006, así como en la  adopción de sanciones adicionales para castigar el desafío de  Teherán. 

     Desde diciembre de 2006, el Consejo de Seguridad de la ONU ha  adoptado tres resoluciones con sanciones contra Irán por su  rechazo a suspender las polémicas actividades nucleares.